La magia de las preguntas


Ya hemos hablado en otras ocasiones de lo importante que es la comunicación , que a través de los mensajes que enviamos a nuestros hijos podemos ayudarles a desarrollar la empatía, a reforzar su autoestima, así como motivarlos. Pero hay veces que la comunicación con ellos se hace difícil y no sabemos qué hacer. Vemos como el silencio es su respuesta y como no nos hace partícipe de aquello que le pasa en su día a día y mucho menos de cómo se siente.

Utilizar las preguntas como herramientas para comunicarnos con ellos puede ser útil para conseguir que el niño confíe en nosotros, se sienta seguro y nos cuente como se siente y qué es lo que piensa.

Pero ¿Cómo preguntar para mejorar la comunicación con él? ¿Qué preguntas podemos hacer?

La escritora Jamie Harrington elaboró 4 preguntas que debes hacer a tu hijo todos los días, son preguntas abiertas que no se pueden responder con un sí o un no, de esta manera estás animando  al niño a contar o describir lo que le ha pasado. Podemos decir que ahí radica la magia de la comunicación, saber preguntar es todo un arte pero se puede aprender.

¿Qué tal ha estado tu día? Puede pasar que ante esta pregunta el niño responda “bien” o “mal” debemos saber que para que el niño nos cuente necesita confiar en nosotros y por tanto es importante determinar cual es el modelo de comunicación que queremos. Si nosotros le hacemos partícipe también de nuestro día a día, de como nos hemos sentido, para él será también más fácil contarnos qué tal le ha ido el día.

  1. ¿Qué tal  con tus amigos? Es bueno interesarnos por sus relaciones, ayudarle en sus pequeños conflictos para que deposite en nosotros su confianza y de esta manera percibirá como algo normal nuestro interés por sus relaciones.
  2. ¿Hoy te pasó algo bueno? Tenemos mucha tendencia a quedarnos con aquellas cosas desagradables que nos pasan durante el día, hay que intentar destacar aquello bueno y positivo que seguro que también ha ocurrido, de esta forma estamos enseñando al niño a entender que a lo largo del día nos pueden pasar todo tipo de cosas y no a seleccionar solo aquello que nos incomodó o nos desagradó.
  3. ¿Necesitas mi ayuda? También forma parte de nuestro aprendizaje el aprender a pedir ayuda, para ello se puede empezar ayudando al niño en cosas pequeñas, esto no significa que haya que hacer las cosas por él, simplemente que perciba que en momentos que para él pueden resultar difíciles nosotros estamos ahí.

En definitiva, conseguir la confianza de nuestro hijo no es labor de un solo día, debemos elegir cual es el modelo de comunicación que queremos establecer con él, no debemos olvidar en este punto la parte emocional así como la comunicación no verbal, decirle  que le quieres, respetar sus silencios, sus ritmos de aprendizaje y sus tiempos hará que se vaya construyendo la comunicación con él sobre una base sólida para que de este modo confíe en nosotros y nos cuente.

Fuente vospitaj.com

 

 

Licenciada en Derecho y Mediadora Familiar y de Menores

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