Primer propósito del año: La paciencia


“Me estás haciendo perder los nervios”

“Estás acabando con mi paciencia”

“Esta situación me está consumiendo”

Todas estas frases nos resultan familiares porque son muy habituales, a todos nos pasa en algún momento del día que nos encontramos con algo o alguien que nos hace “perder la paciencia”, por eso este es nuestro propósito para el mes de Enero.

La primera pregunta que se me ocurre es ¿Porqué pasa? La pérdida de la paciencia tiene mucho que ver con el autocontrol, éste podría definirse como la capacidad consciente de regular los impulsos de manera voluntaria, con el objetivo de alcanzar un mayor equilibrio personal y relacional. Una persona con autocontrol puede manejar sus emociones y regular su comportamiento. Es muy importante conocer aquellas situaciones que nos hacen perder el control y con ello la paciencia para enfrentarnos a ellas desde otro lugar.

La pérdida de la paciencia lleva aparejada la aparición de emociones como  la rabia o la ira,  reconocerlas nos va a permitir  gestionarlas de un modo más eficaz. Si se lo que me pasa puedo también encontrar la solución más favorable. Conocerse a uno mismo significa escucharse, identificar los mensajes que nos enviamos a nosotros mismos, nuestros pensamientos van a condicionar nuestras emociones y por lo tanto también nuestras acciones.

¿Qué podemos hacer ante una situación que nos resulta irritante? ¿Es posible mantener la calma? Nada mejor como el autoconocimiento para saber qué trucos podemos utilizar para mantener la calma. Vamos a enumerar algunos de ellos.

  1. Respiración. Hacer respiraciones profundas nos ayuda a darnos ese pequeño tiempo necesario para tomar la decisión más adecuada ante la situación que se nos plantee, por otra parte nos permite controlar las emociones negativas como el enfado, la ira o la rabia.
  2. Tomarse un descanso, cambiar de actividad por unos minutos, salir de la escena que nos irrita durante un tiempo para luego volver hará que lo hagamos con la sensación de que no hemos perdido el control de la situación.
  3. Dedicarnos un tiempo a nosotros mismos durante el día, realizar alguna práctica de relajación o algo de ejercicio físico nos ayudará a mantener la calma, ya que nos sentiremos más tranquilos y relajados.
  4. Conocer nuestros límites y valorar nuestras expectativas de una manera realista. Esto hará que no nos desesperemos a la hora de tener que enfrentarnos a la realización de una actividad que nos pueda resultar difícil.

Vamos a comenzar por tanto el año entrenando nuestra paciencia, solo se trata de ponerse a practicar y veremos como pronto recogemos los frutos, en este caso los “frutos de la paciencia”.

 

 

 

Imagen de pixabay

 

 

 

 

 

 

Licenciada en Derecho y Mediadora Familiar y de Menores

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