Exámenes finales ¡qué estress!


Un año más llega el mes de Mayo y con él comienza la cuenta atrás para los tan temidos exámenes finales. Es verdad que se ha tenido todo un curso para ir progresando e ir organizando el tiempo y las tareas, pero también es verdad que en esta época se genera mucho nerviosismo y esto se nota mucho en casa, todos los miembros de la familia se ven contagiados de alguna manera por esta situación y es importante gestionarlo de manera eficaz si no queremos que la situación nos desborde.

La acumulación de tareas puede producir cierto nivel de ansiedad, sobretodo si no se organiza bien el tiempo de estudio, este trabajo ha de hacerse desde que comienza el curso, ello nos permitirá dedicar a cada tarea el tiempo necesario, aunque la realidad es que a veces no es así. Pero ¿cómo  podemos saber si estamos haciendo bien nuestro trabajo?  ¿Qué podemos hacer para ayudar a los niños a ordenar su tiempo de estudio?

Angel Antonio Marcuello García, Jefe del Gabinete de Psicología de la Escuela de Especialidades Antonio de Escaño plantea la siguiente tabla en la que tenemos que puntuar de 1 a 5  lo que hacemos, no lo que pensamos que deberíamos hacer.

1.Estudio día a día, no sólo para los exámenes.
2. Procuro responder en clase y hacer los trabajos que me mandan, para que los exámenes no sean la única calificación.
3. Cuando llegan los exámenes sólo me tengo que limitar a repasar lo estudiado.
4. Los exámenes no me producen ningún miedo ni ansiedad.
5. La víspera de los exámenes me acuesto temprano y procuro ir descansado/a.
6. Quiero aprobar los exámenes, pero más aún, aprender.
7. Cuando me devuelven un examen corregido, analizo detenidamente dónde están los errores, para no volver a cometerlos.
8. Me gusta que los profesores/as pregunten los temas en clase y analicen los trabajos, calificándolos con frecuencia.
9. Cuando estudio, procuro aprender todas las cuestiones, no las selecciono pensando si van a caer o no en el examen.
10. Normalmente, después del examen me libero; sé que he hecho todo lo que podía hacer.

Suma las puntuaciones que te has otorgado:

  • Si tienes de 40 a 50 puntos, enhorabuena, trabajas correctamente y no debes tener ninguna dificultad para aprobar tus exámenes ni para superar el curso.
  • Si tienes de 30 a 40, bien, pero puedes mejorar tu forma de actuar y con ello tu rendimiento.
  • De 20 a 30, tendrás dificultades para superar las diversas materias; aprobarás algunos exámenes, pero no la mayoría.

Esta tabla nos puede ayudar a saber si estamos haciendo un buen trabajo o se puede mejorar.

Organizar las tareas y los tiempos de estudio, descansar y alimentarse adecuadamente, hacer ejercicio físico y sobretodo entender que preparar los exámenes es un trabajo que hay que hacer cada día, son las claves para preparar la recta final del curso  evitando así los nervios, la angustia y el estrés que se producen en esta época del curso.

 

 

 

 

 

 

 

 

Licenciada en Derecho y Mediadora Familiar y de Menores

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