Alcohol y Menores


Hablar de alcohol y menores es hablar de

SOCIEDAD, de PERTENENCIA y de RESPONSABILIDAD.

De SOCIEDAD, porque el hombre es un ser social, siendo fundamental para su desarrollo aprender a relacionarse y vincularse con los demás. Esto hace que no se pueda mantener al margen de aquellos aspectos que ocupan y preocupan al conjunto de la sociedad porque forma parte de ella. Hacerlo significa tener “Conciencia Social”.

De PERTENENCIA, porque vivimos en una sociedad sometida a un profundo cambio a todos los niveles, y esos cambios  nos afectan y nos influyen. El ámbito que nos ocupa (el educativo) no es ajeno a ellos,  educar hoy no es tarea fácil. Los padres se enfrentan a numerosos retos y es necesario hoy más que nunca conocer, tener información y formación para poder afrontarlos con la seguridad de que estamos contribuyendo a la formación integral de nuestros hijos, tanto física, emocional como social.

De RESPONSABILIDAD, porque hay que educar en responsabilidad y porque cuando en la sociedad se dan síntomas de que algo está pasando no se puede mirar para otro lado.

El 68,2% de los y las menores de entre 14 y 18 años ha consumido alcohol en los últimos 30 días

Hablamos de alcohol y menores porque en una sociedad avanzada como la nuestra algo está pasando cuando los índices de consumo de alcohol en menores son tan alarmantes, los últimos datos hablan de que el 68,2% de los y las menores de entre 14 y 18 años ha consumido alcohol en los últimos 30 días (según los datos de la encuesta ESTUDES publicada por el Plan Nacional Sobre Drogas relativa a los años 2014-2015, la última realizada), o que alrededor de un 30% ha realizado un consumo de riesgo – borrachera- en los últimos 30 días, o que en el último año se han iniciado en el consumo de esta sustancia más mujeres jóvenes que hombres. Según los datos de la misma encuesta, la edad de inicio en el consumo de alcohol por parte de los jóvenes es a los 13,8 años y el llamado “consumo compulsivo” ha aumentado del 14% al 37% entre los jóvenes de 14 a los 16 años, convirtiéndose las fiestas etílicas en algo “normal”, cuando todos los estudios científicos señalan que el desarrollo completo del cerebro humano no se alcanza hasta los 20 años, es decir, hablamos de una edad en la que los excesos repercuten muy negativamente en el posterior desarrollo físico, psicológico y mental. 

Esta radiografía social nos permite conocer cuál es la situación actual a la que se enfrentan los padres, una realidad que pasa por la permisividad y la “normalidad” de comportamientos y consumos que se considera que forman parte de nuestra cultura, sin tener en cuenta que el alcohol consumido a edades tempranas produce daños que afectan al desarrollo físico y como no al emocional.

Educar hoy no es tarea fácil.

Los padres se enfrentan a numerosos retos, y hoy más que nunca, necesitan tener formación para poder afrontar con seguridad el desarrollo integral de sus hijos.

Es por eso,que ahora más que  nunca hay que apelar a la responsabilidad de los padres que deben velar por la salud y bienestar de sus hijos, así como a la pertenencia, entendida como el compromiso de todos con la sociedad a la que pertenecemos y de la que no podemos mantenernos al margen cuando ésta muestra síntomas de que algo no funciona.

¡ Hay que actuar !

porque hoy más que nunca se hace necesario tener Conciencia Social.

 

 

Fuente: Documento “Movilización Alcohol y Menores” FAD

 

Licenciada en Derecho, con titulación postgrado en Resolución de Conflictos. Mediadora Familiar y de Menores

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