Estrés: segunda causa de incapacidad laboral en 2020


Hay frases que nos resultan tan sorprendentes que no reparamos en el mensaje que nos quieren transmitir. Eso me pasó a mí cuando escuché de boca de Sonia Lupien ( Neurocientífica )que según la OMS “en el año 2020 el estrés sería la segunda causa de incapacidad laboral”.

Lo primero que pensé fue “Dios mío si el 2020” está aquí ya” y lo segundo que, quizás lo que significaba esa frase era que el estrés debe producir numerosas alteraciones en nuestro organismo que son las que nos llevan a enfermar y que deben ser muchos  los trastornos físicos y emocionales que produce para tener el honor de ser la  segunda causa de incapacidad.

Seguí escuchando a Sonia Lupien porque me pareció muy interesante lo que decía. Según ella nuestro cerebro, que está diseñado para protegernos, es un “experto en detectar amenazas”, y  hoy en día estamos rodeados constantemente de mensajes amenazantes. No hay más que leer la prensa, escuchar la radio o  la televisión. Por todas partes se cierne una terrible amenaza ya sea en forma de cambio climatológico, de crisis económica, de aumento del desempleo,  o de  panorama desolador para el futuro de las pensiones. Estos son solo unos pocos ejemplos, si pensamos nos damos cuenta de que hay muchos más,  porque también sentimos miedo al rechazo, a la exclusión a no alcanzar nuestras expectativas etc.

Claro, ante semejante situación nuestro cerebro, que por otra parte es un fiel cumplidor de sus funciones no tiene más misión que estar constantemente dándole al botón de alarma y poniendo en marcha el mecanismo natural de defensa que tiene el ser humano, que no es otro que el de segregar hormonas como la adrenalina, noradrenalina y cortisol para que nuestra frecuencia cardíaca aumente, así como nuestra presión arterial, nuestra respiración y toda la energía disponible se dirija a nuestros músculos porque es evidente que si estamos en peligro hay que salir corriendo.

Esto está muy bien cuando el peligro es real por ejemplo cuando cruzo la calle sin mirar y escucho la bocina de un coche, en ese momento el estrés me ha salvado la vida.

Pero cuando esa alarma se activa constantemente se convierte en perjudicial, transformándose en un problema e incluso en una patología. A esto nos referimos cuando decimos que el estrés es una “enfermedad” o que está ocasionando estragos en nuestra salud.

 Todos sabemos lo que son las contracturas musculares, el insomnio, la irritabilidad, los problemas gastrointestinales y los cardiovasculares. Son simplemente un disfraz  del estrés.

Ante esta situación algo tenemos que hacer porque definido  como un “proceso natural de nuestro cuerpo ante una situación amenazante” es evidente que no se puede eliminar de nuestra vida, por tanto la solución pasa por otra vía, la gestión, es decir, aprendamos a gestionar el estrés y conseguiremos que esa máxima de “el estrés será la segunda causa de incapacidad laboral en el año 2020” no se cumpla.

Dicho así parece sencillo pero creo que en la realidad no lo es tanto. En mi opinión para gestionar el estrés primero tenemos que pararnos a pensar y eso ya es un impedimento porque ¿cuánto tiempo le dedico yo al día a pensar? O mejor dicho ¿Cuánto tiempo me dedico yo al día?

Tal vez este sea el primer trabajo, descubrir a qué dedico mi tiempo, cuáles son mis prioridades, mis necesidades, o lo que es lo mismo dedicar tiempo al autoconocimiento, eso que Daniel Goleman definió como competencia personal dentro del esquema de competencias que integran la inteligencia emocional.

Este post no es pretencioso, es solo una reflexión. Pero como yo soy Coach sé que no basta con la intención, sino que hay que elaborar un plan de acción. Por eso doy por concluido este post y me voy a poner a diseñar mi plan para gestionar el estrés porque yo no quiero que se cumpla la advertencia de la OMS de que para el 2020 “el estrés va a ser la segunda causa de incapacidad laboral”.

Multigeneracion


El siglo XXI ha hecho confluir en las empresas a cinco generaciones diferentes en su forma de comunicarse, razonar, interactuar , trabajar, vivir y visualizar el trabajo.

Estas cinco generaciones son:

Veteranos (1929-1942) han vivido dos postguerras mundiales. Son tradicionalistas, leales, con valores como el tesón y el respeto, aceptan la jerarquía.

Baby Boomers (1943-1964) adictos al trabajo, eficientes, les gusta el trabajo en equipo, buscan estabilidad y desafían a la autoridad.

Generación X (1965-1979) son emprendedores, con ellos nace la era de la informática, trabajan enfocados a resultados, necesitan una dirección clara, se adaptan con facilidad.

Millennials (1980-1994) han nacido en la era de la tecnología, son multitarea , su estilo es informal se desenvuelven y relacionan en redes sociales y buscan el equilibrio entre el trabajo y la vida laboral.

Generación Z (1995-2018) comparten las mismas características que los millennials.

Un líder hoy debe saber retener y fundir en una misión y visión común el talento e intereses de cada uno de estos grupos para que consigan la eficiencia en sus funciones en un ambiente de trabajo saludable, alineado a los valores de la empresa.

Los veteranos necesitan ser escuchados y guiados por otros y esas características pueden hacer una sinergia perfecta con la característica Baby Boomers de realizar tomas de decisiones participativas, fortaleciendo las buenas relaciones con los colegas y supervisores.

Desarrollar equipos de  trabajo multitarea con impacto en diferentes niveles transversales de la organización es otro método de sinergia para entrelazar la diversidad de talento y experiencia multigeneracional y por supuesto la creación de programas de mentoría es siempre una opción eficaz para conjugar a estos recursos en un clima productivo y eficiente.

Nuestro nuevo clima laboral multigeneracional nos exige flexibilidad, personalización del empleo, colaboración, diversidad, formación robusta, experiencia, innovación, velocidad de respuesta, cumplimiento en la palabra y lo más importante, integridad en el manejo de nuestro capital humano para lograr el hermoso placer de «dirigir» personas y no de «administrarlas».

Fuente: Parte del artículo «Gestión del clima laboral multigeneracional» publicado en la revista Expocoaching en su número 5 de Febrero 2018.

Autora: Astrid Encarnación De La Cruz. Abogada. Coach Desarrollo de Carrera Profesional y Gerencia Estratégica Organizacional. Conferenciante.

 

 

Alcohol y menores


Hablar de alcohol y menores es hablar de

SOCIEDAD, de PERTENENCIA y de RESPONSABILIDAD.

De SOCIEDAD, porque el hombre es un ser social, siendo fundamental para su desarrollo aprender a relacionarse y vincularse con los demás. Esto hace que no se pueda mantener al margen de aquellos aspectos que ocupan y preocupan al conjunto de la sociedad porque forma parte de ella. Hacerlo significa tener “Conciencia Social».

De PERTENENCIA, porque vivimos en una sociedad sometida a un profundo cambio a todos los niveles, y esos cambios  nos afectan y nos influyen. El ámbito que nos ocupa (el educativo) no es ajeno a ellos,  educar hoy no es tarea fácil. Los padres se enfrentan a numerosos retos y es necesario hoy más que nunca conocer, tener información y formación para poder afrontarlos con la seguridad de que estamos contribuyendo a la formación integral de nuestros hijos, tanto física, emocional como social.

De RESPONSABILIDAD, porque hay que educar en responsabilidad y porque cuando en la sociedad se dan síntomas de que algo está pasando no se puede mirar para otro lado.

El 67% de los y las menores de entre 14 y 18 años ha consumido alcohol en los últimos 30 días

Hablamos de alcohol y menores porque en una sociedad avanzada como la nuestra algo está pasando cuando los índices de consumo de alcohol en menores son tan alarmantes, los últimos datos hablan de que el 67% de los y las menores de entre 14 y 18 años ha consumido alcohol en los últimos 30 días (según los datos de la encuesta ESTUDES publicada por el Plan Nacional Sobre Drogas relativa a los años 2016-2017, la última realizada), o que alrededor de un 30% ha realizado un consumo de riesgo – borrachera- en los últimos 30 días, o que en el último año se han iniciado en el consumo de esta sustancia más mujeres jóvenes que hombres. Según los datos de la misma encuesta, la edad de inicio en el consumo de alcohol por parte de los jóvenes es a los 14 años y el llamado “consumo compulsivo” ha aumentado del 14% al 31,7% entre los jóvenes de 14 a los 16 años, convirtiéndose las fiestas etílicas en algo “normal”, cuando todos los estudios científicos señalan que el desarrollo completo del cerebro humano no se alcanza hasta los 20 años, es decir, hablamos de una edad en la que los excesos repercuten muy negativamente en el posterior desarrollo físico, psicológico y mental. 

Esta radiografía social nos permite conocer cuál es la situación actual a la que se enfrentan los padres, una realidad que pasa por la permisividad y la “normalidad” de comportamientos y consumos que se considera que forman parte de nuestra cultura, sin tener en cuenta que el alcohol consumido a edades tempranas produce daños que afectan al desarrollo físico y como no al emocional.

Educar hoy no es tarea fácil.

Los padres se enfrentan a numerosos retos, y hoy más que nunca, necesitan tener formación para poder afrontar con seguridad el desarrollo integral de sus hijos.

Es por eso,que ahora más que  nunca hay que apelar a la responsabilidad de los padres que deben velar por la salud y bienestar de sus hijos, así como a la pertenencia, entendida como el compromiso de todos con la sociedad a la que pertenecemos y de la que no podemos mantenernos al margen cuando ésta muestra síntomas de que algo no funciona.

¡ Hay que actuar !

porque hoy más que nunca se hace necesario tener Conciencia Social.

Fuente: Documento «Movilización Alcohol y Menores» FAD

Todo tiene un límite


Todos sabemos que poner normas y límites a los niños es muy importante, las normas sirven para determinar la organización necesaria para el funcionamiento de la familia, el límite le indica al niño hasta donde puede llegar. El papel de los padres es fundamental para establecer y aplicar unas normas claras, pertinentes y razonables.


Las normas y los límites sirven para:
– Dar seguridad y sentimiento de protección a los niños.
– Ayudar a configurar su escala de valores ya que van interiorizando lo que pueden hacer y lo que no.
– Ayudar a conseguir una convivencia más organizada, promueven el sentido del respeto.
– Ayudar a vivir en sociedad.
– Permitir desarrollar la tolerancia a la frustración, es decir, el sentimiento que provoca el hecho de que no siempre las cosas son como uno quiere.


Por otra parte las normas deben tener unas características determinadas, es decir, deben ser:
– Realistas.
– Centradas en la conducta.
– Claras.
– Deben estar apoyadas por nuestra comunicación no verbal.
– Explicarse por anticipado.
– Especificarse cuál será la consecuencia de su incumplimiento.
– Deben existir refuerzos. Proporcionadas. Tanto a la edad como a la madurez del niño.
– De cumplimiento inmediato.

Debemos mostrarnos tranquilos y seguros a la hora de explicar las normas, hay que tener en cuenta que los niños prueban hasta donde pueden llegar, por tanto debemos ser constantes y coherentes.

Con todo ello conseguiremos no solo organizar la vida familiar sino que los niños aprendan la importancia que tiene cumplir las normas y asumir las consecuencias de su incumplimiento, a través de ellas enseñamos a ser responsables.

Es muy importante tener claro cuáles son nuestros objetivos, para qué queremos que hagan algo y en qué les beneficiará el hacerlo.

Para poner las normas y límites podemos tener en cuenta las siguientes pautas:
– Flexibilidad, se irán adaptando a la madurez del niño.
– Debemos transmitir confianza y seguridad.
– Hay que escucha antes de regañar.
– Reconocer nuestros errores, disculparnos y explicar porqué nos equivocamos.
– Acordar ambos padres la respuesta que se va a dar a los hijos.
– Nunca desautorizar al otro.
– No utilizar “lo que diga mamá” o “ya verás cuando venga tu padre”.

Poniendo normas y límites asentamos las bases para que los niños sean adultos responsables.

Regalos que no tienen precio, ¡son gratis!


La Navidad es una época que tiene sus propias características. De repente las calles se llenan de gente, de bullicio y de luces de colores. Nos felicitamos entre nosotros y nos dedicamos sonrisas y frases amables con las que transmitimos nuestros mejores deseos. Es como si, de repente, la atmósfera que nos envuelve se transformara y nos invadiera un  espíritu de paz y armonía que desgraciadamente suele pasar con la misma velocidad que pasan los días.

El colofón de todas estas fiestas y celebraciones es la noche y el día de Reyes. Sin lugar a dudas ambos son mágicos porque de Oriente vienen Melchor, Gaspar y Baltasar cargados de regalos para repartir entre niños y no tan niños. Son regalos especiales porque cumplen con los deseos que hemos manifestado en nuestra carta.

Normalmente cuando pensamos en regalar o en pedir siempre nos referimos a cosas materiales. Estas son muy variadas: juguetes, libros,  dispositivos electrónicos, ropa, perfumes y así un largo etcétera. Y no digo que no haga ilusión, porque cuando ves el árbol rodeado de regalos siempre te emocionas de pensar que seguro que los Reyes no se han equivocado y te han traído lo que has pedido, porque todos sabemos que ellos hacen magia.

Pero hay otros regalos que producen una enorme emoción y que dejan huella. Hablo de aquellos que no tienen precio, que son gratis, que no hace falta hacer una enorme cola para conseguirlos. Son regalos muy especiales porque nos hacen sentir bien, nos reconfortan y nos alegran,  porque consiguen, en una palabra, hacernos felices.

No olvidemos regalar a los niños una sonrisa, tiempo, atención, escucha, un abrazo. Porque lo más importante y mágico de la Navidad no son las luces ni las celebraciones sino las emociones  que despierta en nosotros.

Yo le he escrito a Gaspar, él ha sido siempre mi Rey favorito y este año le he pedido que la Navidad no se acabe, que todos los días del año sean Navidad para poder regalar y recibir regalos todo el año, pero de esos que no tienen precio y además ¡son gratis!.

Propósitos para un año nuevo


El comienzo del nuevo año es el momento perfecto para hacer balance del periodo de un año de nuestra vida que acaba de terminar y realizar una lista de intenciones para mejorar durante el nuevo año.

A estos efectos, la encuesta publicada por Notimex nos ofrece los siguientes datos:

  • Un 45% de personas se plantea hacer mejoras en el cuidado personal como bajar de peso, hacer más ejercicio, disminuir el estrés y ahorrar dinero.
  • Dejar de fumar, es la intención del 15% de los encuestados.
  • Y lo más destacable es que hay un 36% de personas, que al hacer balance, adquieren como nueva meta pasar más tiempo con sus familias.

Las muchas obligaciones y exigencias de la vida diaria, hace que en ocasiones no dispongamos de mucho tiempo para dedicarlo a nuestra familia.

De alguna manera todos hemos experimentado que el tiempo que no se pasa con la familia no se recupera.

Lo ideal es encontrar diariamente tiempo para disfrutar con nuestros seres más queridos.

Y esa es la clave: transformar las actividades cotidianas, como ir al trabajo, ir de compras al “súper”, llevar a los niños al cole, hacer la comida o cualquier otra tarea del día a día, y convertirlas en actividades que realizar “en familia”.

Pasar tiempo con la familia y disfrutar de él tiene grandes beneficios:

  • Mejora el clima y la comunicación entre los miembros de la unidad familiar, fortaleciendo los vínculos afectivos.
  • Favorece el conocimiento mutuo. Conocerás mejor a tus hijos y ellos a ti.
  • Aumenta la confianza, la seguridad y la autoestima. Los niños se sentirán más queridos y seguros.
  • Se desarrollan las habilidades sociales, ya que es un tiempo en el que los pequeños aprenden a relacionarse.

¡Enhorabuena a todos aquellos que han elegido el 2019 para dedicar más tiempo a su familia y disfrutar con ello!

Alimentación Saludable en las fiestas navideñas.


Cuidar nuestra alimentación es un objetivo que debemos tener en cuenta durante todo el año, pero es verdad que hay momentos y épocas como la Navidad en la que la mayor parte de las celebraciones se desarrollan entorno a la mesa. Esto supone que nos pasamos el día de celebración en celebración, ya sea con los amigos, los compañeros de trabajo o la familia.

¿Qué podemos hacer para no caer en los excesos? ¿Cómo podemos controlar lo que comemos?

Os vamos a ofrecer un resumen de la entrevista que realizamos a Mercedes Gállego, Técnico Superior en Dietética y Coach nutricional en la que nos da unos trucos y consejos para que cuando pasen las fiestas no nos llevemos un susto al subirnos a la báscula.

Así como nos habla también de lo importante que es educar y concienciar a los niños de la necesidad de llevar una alimentación sana y equilibrada.

¿Qué podemos hacer por nuestra alimentación?

Según Mercedes lo más importante es ser conscientes de lo que comemos, así como del tipo de alimentos que ingerimos para intentar que nuestra alimentación sea lo más saludable posible.

Concretamente y en lo relativo a la celebración navideña nos apunta que el objetivo fundamental de las diferentes celebraciones debe ser el estar reunidos y compartir momentos de encuentro con aquellos que queremos, ya sean familiares o amigos.

¿Cómo podemos involucrar a los más pequeños de la casa?

Os ofrecemos dos consejos:

  1. Hacerles partícipes tanto de la compra de los alimentos como de su preparación. Es una  manera divertida de acercarles a la gastronomía.
  2. Tips para ayudarles a comer mejor las verduras, legumbres y pescados:
  • Poner las verduras con otros alimentos que les gusten
  • Preparar verduras en forma de pasta ( calabacín)
  • Hacer hamburguesas de pescado o de legumbres
  • Elaborar la pizza con verduras
  • Cuidar las presentaciones

Trucos para evitar ganar esos kilos de más 

  • Acotar las celebraciones a los días señalados
  • Compensar los excesos
  • Poner entrantes saludables como son las ensaladas
  • Utilizar los caldos y las cremas como primer plato
  • Porciones pequeñas
  • Limitar el consumo de bebidas calóricas
  • No repetir

Seguro que con todos estos consejos vamos a disfrutar de una buena comida y también de la compañía de los que queremos haciéndolo de una forma mucho más saludable.

Te adjuntamos la dirección del blog de los hermanos Gállego para que puedas consultar más información sobre Alimentación Saludable. http://www.xn-nocuentescalorasconoceloquecomes-g7c.com/2018/12/help-llega-la-navidad-sugerencias-para.html#more

 

 

Consejos para que la Navidad no «te quite el sueño»


Ha llegado el mes de Diciembre y con él se va a producir un cambio en nuestros horarios y rutinas. Es el último mes del año y está lleno de celebraciones, en algunas solo participamos los padres,  pero en otras también lo hacen los niños.

Hay que tener en cuenta que las rutinas cuesta cogerlas pero no cuesta nada o casi nada olvidarse de ellas.

Dentro de las  rutinas, la  del sueño es una de las más importantes, ya que el descanso es reparador e indispensable  para los niños. Por eso os queremos recordar algunas pautas que podéis utilizar antes de ir a la cama para que, aunque los horarios se vean un poco alterados por las celebraciones de los días navideños podáis  mantener en la medida de lo  posible la rutina de sueño. Así los niños podrán disfrutar mucho más de los maravillosos y sorprendentes días que van a vivir.

Así la hora de dormir debe ir precedida por un ritual que tu hijo reconozca fácilmente, en serpadres.es | babysitio.com proponen este ritual antes de acostarlo:

  • un baño templado a 36º- 37º,  o una ducha si ya es un poco mayor, a última hora de la tarde entre las seis y las ocho siendo el preámbulo ideal para inducirlo al sueño.
  • antes de ponerle el pijama es también aconsejable un masaje relajante con aceite. Este ritual se suele hacer cuando son bebes, pero de mayorcitos sigue siendo una gratificante combinación de mimos e hidratación de la piel.
  • más tarde, la cena en un ambiente tranquilo. (Si sólo toma biberón o pecho por la noche, debe hacerlo despierto para que aprenda a diferenciar la hora de cenar con la dormir, aunque luego se quede dormido mamando). Y si ya es mayorcito y cenáis todos juntos en familia es el momento de mantener una conversación tranquila y comentar como nos ha ido el día.
  • ahora es el momento de ir adquiriendo más hábitos de higiene personal para los más mayorcitos; como hacer un pis antes de meterse en la cama, lavarse bien las manos, la cara y los dientes.
  • y después de unos mimos o de finalizar la conversación tranquila que hemos mantenido durante la cena, que no supere los 5 a 10 minutos, es el momento de acostarlo en la cuna o la cama, donde podemos relajarlo leyéndole otro cuento, cantándole o hablándole dulcemente.
  • Para los más mayores por supuesto respetar el horario de uso de dispositivos electrónicos. Estos no deben utilizarse antes de irse a dormir.

Seguro que siguiendo estos consejos los niños van a disfrutar mucho más y mejor de estas fiestas.

 

Fuente: Ser padres y Babysitio.com

 

 

La higiene postural infantil: la importancia de prevenir


En EquipoEduca nos ocupamos del desarrollo integral del niño, y lo hacemos desde el punto de vista físico, emocional y social.

Ya hemos hablado en otras ocasiones de la importancia que tiene para que tu hijo crezca fuerte y sano realizar ejercicio físico y practicar deporte. Pero hay un aspecto que a veces se nos olvida y es que no somos conscientes de que hay que cuidar mucho lo que se llama la «higiene postural».

Tu hijo está creciendo y la prevención en este ámbito puede servir para evitar futuros problemas de espalda así como posibles lesiones que tienen su origen en los malos hábitos posturales.

Este  artículo de la Fundació de nens de Barcelona recoge muy bien qué podemos hacer los padres y cómo  ayudar al niño a que integre en su rutina diaria  los buenos hábitos posturales.

¿Cuándo se inician hábitos posturales incorrectos?

La postura de cada individuo tiene características propias, y está determinada por factores diversos como el tono muscular, el estado de los ligamentos, los contornos óseos, etc. La forma de recoger un objeto del suelo, de caminar, de sentarse para estudiar o ver televisión, de permanecer parados de pie, etc. pueden afectar de forma muy diversa a nuestra columna vertebral, contribuyendo a mantener una buena estática corporal o por el contrario, favoreciendo ciertas alteraciones.

Los problemas posturales comienzan en la mayoría de los casos por la adopción continúa desde la infancia de posturas inadecuadas que pareciendo más cómodas, van modificando o viciando la biomecánica postural correcta, y que de no ser corregidas a tiempo perduran durante toda la vida del individuo.

¿Cuándo corregirlos?

Nuestros hijos realizan la mayor parte de sus actividades en la posición de sentado en su pupitre o ante su mesa de trabajo, por lo que es de gran transcendencia que la postura que adopte sea la correcta. Estará sentado correctamente si apoya los pies en el suelo, con las rodillas en ángulo recto con las caderas, y éstas con el tronco. Si los pies no llegan al suelo poner un taburete para apoyarlos. Sentarse lo más atrás posible en la silla con la espalda recta y apoyada firmemente contra el respaldo de la silla. La mesa ha de estar a la altura del pecho del niño y próxima al mismo. Por todo ello, es importante que el mobiliario escolar sea el adecuado, y habría que realizar la adaptación del mobiliario escolar a los alumnos teniendo en cuenta el tamaño de su cuerpo. Las sillas y pupitres cuya altura no es regulable resultan inadecuadas para los escolares, ya que no pueden ajustarse a su talla y obligan a adoptar y mantener posturas incorrectas durante horas.

Levantarse cada 60 minutos durante unos pocos minutos es recomendable para mantener un buen tono muscular.

Evitar que el niño pase muchas horas viendo la televisión, pues continuaría en posición sentado, intentando sustituirlas por prácticas deportivas o juegos.

Para el transporte del material escolar es aconsejable llevar a diario sólo lo necesario. Utilizar mochila central, apoyada en los dos hombros y con anclaje en la cintura (evitar cargar más del 10% del propio peso en la mochila), o carrito (y mejor empujándolo que arrastrándolo). De ser cartera, bandolera o bolso (lo cual no es recomendable), cruzarla y aproximarla al cuerpo.

Para recoger algo del suelo, se recomienda no curvar la columna hacia delante, sino más bien agacharse flexionando las rodillas, y manteniendo la espalda recta.

Las posturas ideales para dormir, son aquellas que permiten apoyar toda la columna en la postura que adopta ésta al estar de pie. Buena postura es la “posición fetal”, de lado, con el costado apoyado, con las caderas y rodillas flexionadas y con el cuello y cabeza alineados con el resto de la columna. Buena postura también es en “decúbito supino” (boca arriba). Dormir en “decúbito prono” (boca abajo) no es recomendable, ya que se suele modificar la curvatura de la columna lumbar y obliga a mantener el cuello girado para poder respirar.

El colchón y somier han de ser firmes y rectos, ni demasiado duros, ni demasiado blandos, que permitan adaptarse a las curvas de la columna, la almohada baja, la ropa de la cama debe ser manejable y de poco peso (ej. sábana y edredón).

¿Qué actividades pueden potenciar unos correctos hábitos posturales?

Para mantener el cuerpo en posición correcta, se necesita un equilibrio muscular adecuado entre la musculatura anterior de nuestro cuerpo, la abdominal y la dorsal que recubre la columna. Una postura correcta implica mantener el cuerpo bien alineado en cualquiera de las posiciones que puede adoptar. Por todo ello, es importante estimular la práctica de ejercicio físico y deporte pero teniendo en cuenta que no ha de hacerse de forma abusiva, ya que la práctica inapropiada de deportes a nivel competitivo puede resultar en ocasiones contraproducente.

Por último, los padres, con el apoyo de la escuela deben asumir el importante papel que les corresponde en el correcto y saludable desarrollo de sus hijos. Se contribuirá así, a que en el futuro, se alarguen los períodos de bienestar personal, y disminuya la incidencia de problemas de espalda, tan frecuentes en la actualidad.

 

 

Fuente: Artículo publicado por la Fundació de nens de Barcelona

 

 

¿Qué significa educación física?


El ejercicio físico es importante  tanto para los adultos como para los niños.Ya sabemos que nuestro cerebro es un devorador de oxígeno. También sabemos que la práctica de ejercicio aeróbico aumenta la secreción de neurotransmisores como la serotonina o la dopamina que nos ayudan a almacenar información en la memoria. Cuando realizamos una actividad física estamos ejercitando nuestro corazón y de este modo estamos contribuyendo a rellenar la reservas de oxígeno que nuestro cuerpo necesita. Así no solo cuidamos nuestro cuerpo sino también nuestra mente.

Pero el cuidado del cuerpo tiene otra dimensión, la educativa. ¿Qué entendemos por «educación física»?

Este concepto incluye algo más que la mera práctica de un deporte o ejercicio físico, es ser consciente de nuestro cuerpo, es conocer qué pasa si no mantenemos una postura correcta, si día a día no cuidamos nuestros hábitos posturales.

Ya sabemos que cuando los niños realizan un deporte individual están trabajando en la disciplina, en marcar unos objetivos a cumplir, en analizar las circunstancias que han provocado que el resultado no sea el esperado. También aprenden  a tolerar la frustración a conocer los límites y a cumplir con las normas.

Con la práctica de un deporte de equipo se aprende a ser solidario, a ayudar a tus compañeros a colaborar para conseguir el resultado deseado, se aprende organización y planificación.

Pero no debemos olvidar ese otro aspecto del cuidado físico, el de tomar conciencia de nuestro propio cuerpo.

¿Cómo podemos transmitir a nuestro hijo la importancia del cuidado de su cuerpo? Ya sabemos que los padres somos el referente para nuestro hijo así que la mejor forma será  ser un ejemplo. Si nosotros cuidamos nuestra higiene postural el niño también lo hará, si nos ve sentados correctamente, si ve que cuidamos la forma en la que cargamos peso o incluso llevamos la mochila no dudéis de que hará exactamente lo mismo.

Practicar un deporte sea cual sea nos permite  compartir con ellos un espacio y un tiempo que nos ayudará a crear vínculos, a establecer canales de comunicación y a vivir momentos divertidos que involucran a toda la familia. Ser consciente de que debemos cuidar nuestras posturas contribuirá no solo a prevenir futuras lesiones sino también a obtener un óptimo desarrollo físico de tu hijo.

Practicar ejercicio físico y cuidar nuestras posturas forman parte, en definitiva de lo que denominamos Educación Física.

Actividades extraescolares: Los beneficios emocionales para tu hijo


A la hora de platear la realización de actividades extraescolares a tu hijo ya hemos dicho que hay que tener en cuenta que éstas no deben suponer una carga de trabajo para él y que le debe gustar la actividad que habéis elegido.

Ya hemos hablado de los beneficios físicos y sociales que ofrece a tu hijo la realización de este tipo de actividades,  pero no hay que olvidar el ámbito emocional  que también se está desarrollando y que podemos reforzar a través de una oferta variada de actividades.

Sin duda el deporte ofrece un sinfín de beneficios, tanto físicos, sociales como emocionales. El sentimiento de pertenencia, el trabajo por conseguir un objetivo común, el desempeñar un rol, todo ello es fundamentan para que tu hijo vaya configurando su autoestima, aprenda a ser responsable y algo muy importante que necesita integrar, esto es, que aprenda a tolerar la frustración.

¿Trabajo individual o en equipo?

 

Desempeñar un trabajo individual ofrece una vertiente importante a tu hijo para su propio autoconocimiento. Le plantea el reto de descubrir cuáles son sus destrezas y que es aquello que tiene que mejorar. También le ayuda a manejarse con situaciones a las que se tendrá que enfrentar el solo y de esta forma le ayudamos a ser más autónomo. Podemos ver como  realizar deportes individuales o actividades como el teatro, la pintura o la música además de desarrollar su talento y favorecer su expresión artística le permiten como ya apunté conocerse, escucharse y automotivarse.

Por otra parte las actividades grupales como puede ser la práctica de un deporte en equipo ofrece a tu hijo la vertiente de pertenencia a un grupo, a  nivel de desarrollo estamos hablando de pasar del YO a interaccionar con los demás aprendiendo lo  que es el respeto por el otro.

El trabajo en equipo le ofrece una visión diferente, ya que se van a producir situaciones que le van a mostrar qué puede hacer cuando se genera un conflicto con un compañero, como se siente frente a los cambios, cómo debe desempeñar el rol que le corresponde y sobre todo asumir las consecuencias derivadas de sus acciones.

Desde este punto de vista lo más interesante sería poder alternar la realización de actividades individuales y de equipo.

¿Y la tolerancia a la frustración?

Tolerar la frustración es hacer frente al NO, es aceptar que las cosas no salen ni resultan siempre como  nosotros queremos.

En el proceso evolutivo del niño éste debe aprender a tolerar la frustración  porque eso le va a ayudar en su desarrollo y configuración como persona, a la vez que le facilitará el trato y la relación con los demás.

En este sentido la realización de cualquier actividad extraescolar, ya sea individual o en equipo le va a permitir trabajar en un aspecto tan importante para su desarrollo como es éste.

Como conclusión decir que plantear las actividades extraescolares desde el punto de vista de tener en cuenta la importancia que tienen éstas para el desarrollo físico, emocional y social va a hacer que se le saque el máximo partido a la hora de abordar la educación y la formación integral de tu hijo.

 

 

 

 

 

 

Actividades extraescolares: Los beneficios sociales para tu hijo


 

El hombre es un ser social por naturaleza.

Si bien es en la familia donde aprendemos a comunicarnos y a vincularnos con los demás tu hijo debe aprender a socializar en otros entornos que le van a permitir crecer y desarrollarse como persona.

¿Qué es la socialización?

La socialización es un proceso a través del cuál el niño aprende a relacionarse con los demás así como a diferenciar lo que está bien de lo que está mal, a respetar las normas y a saber hasta donde puede llegar.

¿Cómo podemos ayudarle en su aprendizaje social?

La escuela es un buen entorno donde adquirir conocimientos pero también donde conocer a otros niños. Ofrecerle distintos escenarios   permitirá ampliar el círculo de amigos que son tan importantes para su desarrollo, sobretodo en etapas como la adolescencia en la que el grupo es fundamental.

Una manera de hacerlo es a través de la realización de actividades extraescolares, éstas ayudan a tu hijo a relacionarse con los demás compartiendo espacios y tiempo con otros niños. Podemos aprovechar  para favorecer su desarrollo social a través de actividades lúdicas y deportivas que despierten su interés.

Un ejemplo es la práctica de deportes de equipo que le ayudará a establecer vínculos y a trabajar en la empatía, y en la colaboración. Un elemento muy significativo es , que estas actividades le van a permitir colocarse en distintos roles que le van a enseñar a desenvolverse en distintos tipos de situaciones, habrá conflicto, habrá que elegir, habrá algún susto, todo ello  le va haciendo madurar en sus relaciones y por tanto alcanzar un buen desarrollo social.

Aprovecha las actividades extraescolares para desarrollar estos aspectos y conseguirás que tu hijo tenga un óptimo desarrollo personal en su faceta social.

 

 

 

 

Actividades extraescolares: Los beneficios físicos para tu hijo


Las actividades extraescolares son aquellas actividades fuera del horario escolar que pueden complementar el Desarrollo Integral de tu hijo.

 

Cuando hablamos de Desarrollo Integral nos referimos a

la suma del Desarrollo Físico, Emocional y Social.

 

EquipoEduca encuentra en las actividades extraescolares una herramienta de apoyo para la formación y estimulación de tu hijo en estos tres niveles de desarrollo.

Pero para que las actividades extraescolares sean una herramienta eficaz en la educación y desarrollo integral de tu hijo debes tener en cuenta y valorar:

la edad de tu hijo,

-sus destrezas y gustos,

-e identificar las habilidades que quieres que potencie.

Una vez que valores estos puntos e identifiques que habilidades personales o sociales quieres que potencie tu hijo, estarás en disposición de elegir, con acierto, que actividad extraescolar es la más adecuada para el momento evolutivo en que se encuentra tu hijo.

Y para poder identificar como las actividades extraescolares pueden estimular estos tres niveles de desarrollo y sus beneficios, vamos a empezar por clasificarlas en Read more…

El Lenguaje Positivo es un elemento motivador en los estudios.


La motivación es lo que nos impulsa a realizar determinadas acciones y a persistir en ellas hasta que conseguimos cumplir los objetivos marcados.

 

Existen dos tipos de motivación:

  • Extrínseca, que se basa en mecanismos externos.
  • Intrínseca, en la cual el motivo para realizar la acción se basa en las necesidades interiores.

 

Vamos a pararnos en tres cuestiones para hablar de motivación en los estudios:

  • el esfuerzo y el comportamiento positivo de tu hijo
  • vamos a reconocer cada logro en concreto y no perdernos en generalidades,
  • y por último vamos a transmitírselo tantas veces como sea necesario; no sólo a través de la comunicación verbal usando las palabras, sino también con nuestra comunicación no verbal, esto es: gestos, posturas, tono de nuestra voz.

 

En este punto tenemos que pensar si nuestros mensajes, como padres y educadores, van dirigidos a:

  • los resultados finales obtenidos o
  • si lo que estamos haciendo es valorar el camino de trabajo, constancia y esfuerzo.

 

Así, si tus mensajes se dirigen a valorar su esfuerzo y reconocer su trabajo de una forma objetiva, vas a ayudarle a fortalecer su autoestima, más que si te centras solo en sus resultados finales, como pueden ser las notas de fin de curso.

 

Reconocer esta labor de esfuerzo y trabajo diario a tu hijo es motivación extrínseca,

pero con tu constancia en este reconocimiento y valoración objetiva,

tu hijo aprenderá a reconocer sus propios logros y avances,

de modo que será capaz de automotivarse, es decir,

 encontrar su motivación intrínseca.

La organización: clave del éxito escolar


Una vez que el nuevo curso ha empezado a rodar se nos plantean a los padres 2 cuestiones importantes: la primera y más inmediata es la de pensar en qué actividades extraescolares  queremos que sirvan de complemento a la educación y formación de nuestro hijo y la segunda en cómo podemos ayudarle a organizar el lugar, el tiempo y el plan de estudios.

Lugar de estudio

  • Disponer de un lugar para trabajar es muy importante, no olvidemos que tenemos que crear una rutina y que el ambiente que rodea al niño en este caso es fundamental.
  • Hay que vincular en la medida de lo posible la tarea del estudio a un espacio físico reservado únicamente para esta actividad. Debe ser un lugar fijo y permanente, con un mobiliario adecuado al niño, evitando todo aquello que pueda incitar a la distracción (televisión, música, teléfono móvil, etc.). El niño debe tener a mano y ordenado el material que vaya a necesitar y utilizar para realizar sus tareas.
  • Es importante que se pueda ventilar para que se pueda así renovar el aire, teniendo cuidado de la temperatura, ya que el calor provoca somnolencia.
  • Es necesario también cuidar la higiene postural del niño, ya que los malos hábitos en este sentido pueden acarrear problemas.

Tiempo de estudio

  • Es importante que se cree un horario dedicado exclusivamente al estudio y diferenciado del resto de actividades que realiza la familia.
  • Una premisa a la hora de hablar de horario  de estudio es la de tener en cuenta los ritmos circadianos, esto es, referidos éstos al horario que hay que seguir para respetar el estado físico y anímico más favorable con el fin de adecuar las actividades a las horas más propicias para ello, como orientación, podemos dar las siguientes pautas:

– Respetar la noche para el descanso, siendo la clave para conseguirlo que se cree una rutina de sueño  que  permita al niño descansar lo suficiente.

–  Utilizar el día para la actividad, teniendo en cuenta que después de comer no se deben realizar  actividades que requieran gran esfuerzo ni físico ni mental.

  • Para establecer los tiempos de estudio es interesante hablar con el tutor para saber que opinión tiene él acerca de este tema.
  • Como guía general de los tiempos de estudio presentamos los siguientes:

– de 4 a 6 años 15’ a 30’ al día / semana

– de 7 a 12 años 1 a 2 horas al día / semana

– de 13 a 18 años 2 a 3 horas al día / semana

Plan de estudios

  • A la hora de planificar el tiempo de estudio, también hay que tener en cuenta cuál va a ser el tiempo de descanso, tenemos que tener en cuenta dos cosas, éste no debe ser muy largo, porque luego cuesta recuperar la atención, tampoco puede ser muy corto porque no sirve para descansar.
  • Siguiendo la tabla-guía de tiempos de estudio, podemos establecer una cadencia de tiempos de descanso como la siguiente:

– Media hora de estudio  5’ a 10’ de descanso

– Una hora de estudio    10’ a 15’ de descanso

– Una hora y media de estudio    15’ a 20’ de descanso

  • El tiempo de descanso es muy fundamental y se debe utilizar para:

-Cambiar de posturas

-Moverse

Es decir, debe suponer realizar una actividad diferente pero durante el tiempo suficiente como para no romper la concentración.

Por otra parte tenemos que tener en cuenta que el tiempo de estudio lo es SIEMPRE, independientemente de que se tenga tarea o no o se hayan acabado los deberes o no. Ello significa que si en la planificación del horario de trabajo diario hemos fijado una hora de estudio y diez minutos de descanso, hay que respetar estos tiempos, de manera que si se ha acabado la tarea antes de cumplirse el mismo, éste se completará haciendo resúmenes, repasando, adelantando materia, etc. No debemos olvidar que para generar el hábito se necesita constancia y tiempo.

  • Como complemento a la organización del lugar y del horario de trabajo, vamos a realizar una planificación de la tarea para ello tenemos información en su agenda que nos puede ayudar, como por ejemplo, su horario de clases, las fechas de los exámenes y las entregas de los trabajos.

La planificación puede ser global, referida a todo el curso, mensual, relativa al mes, semanal y diaria. Nosotros proponemos las siguientes pautas:

-Hacer una lista de trabajos diarios, que vayan de los más urgentes a los menos urgentes

-Lista por orden de dificultad

-Intercalar las materias de forma variada a la hora de trabajar.

Puedes descargarte esta ficha de organización personal para que te ayude en esta planificación global. La puedes usar para tu hijo, y también para ti.

 

Conclusión

Tener una buena organización ayuda al niño porque le va a dar seguridad y tranquilidad. Además va a repercutir directamente en el resultado final viendo así recompensado su esfuerzo.

Una tarea que nos corresponde hacer como padres es la de enseñar a nuestros hijos a organizar su tiempo de estudio, de esta manera estamos trabajando sobre la responsabilidad y su autonomía.

 

 

Qué actividad extraescolar elegir para tu hijo según su edad.


La edad tu hijo es un factor decisivo a la hora de elegir la actividad extraescolar más adecuada para él. Claro que a parte de la edad, se debe considerar algunos factores como la capacidad psicomotora de tu hijo, en el caso de que deseamos que haga un deporte, o su motricidad fina para saber si lo apuntas en dibujo, pintura, u otro tipo de arte.

A continuación, te proponemos algunas actividades que tus hijos pueden realizar en función de los años que tengan. Recuerda que cada niño es único y que aparte de considerar la edad, hay que considerar sus capacidades y habilidades a la hora de elegir la clase extraescolar a la que le vamos a apuntar.

Actividades extraescolares para niños a partir de 4 años

– Danza: desarrolla la expresión y la comunicación corporal, además de despertar el sentido musical. Estimula la coordinación y el trabajo en grupo.

 Psicomotricidad: es aconsejable tanto para estimular como para reeducar a los niños a través de los movimientos y la interacción.

– Dibujo: ayuda a que los niños expresen sentimientos, emociones y sensaciones. Estimula la comunicación con los demás y con uno mismo, la creatividad, el autocontrol y la confianza en uno mismo.

– Natación: se recomienda a partir de los cuatro años de edad, ya que antes el desarrollo psicomotriz de los niños no está preparado para aprender a nadar, aunque anteriormente hayan realizado otro tipo de actividades en el agua y estén familiarizados con el medio acuático.

Actividades extraescolares a partir de los 5 años de edad

 Gimnasia artística: trabaja las habilidades motrices, fomenta el conocimiento del cuerpo, del ritmo y de los movimientos. Se trabaja en grupo.

– Fútbol: estimula la velocidad, los reflejos, la coordinación motora y valora la competición en grupo.

– Tenis: desarrolla los reflejos, la coordinación, la velocidad y la psicomotricidad.

– Baloncesto: aumenta la resistencia y la coordinación de movimientos, fortalece los músculos de las piernas, desarrolla los bíceps, la rapidez, la agilidad y la flexibilidad. Además controla las acciones individuales para adaptarlas al resto del grupo.

– Artes marciales como el taekwondokárate o judo brindan salud corporal y desarrollo mental. Ayudan a desarrollar la concentración, la resistencia, fuerza, y flexibilidad, y enseñan valores como la integridad, la honestidad y la autodisciplina.

Actividades extraescolares a partir de los 6 años de edad

– Pintura: estimula la capacidad creativa, destreza manual y visual, y la expresión plástica. Además, fomenta la concentración y la tranquilidad.

 Instrumentos musicales: despierta la inteligencia musical y el sentido del ritmo, divierte, relaja, estimula y proporciona placer. Desarrolla la coordinación y la concentración.

– Patinaje: desarrolla los músculos, los muslos y las piernas, brinda resistencia a los brazos y hombros, y estimula la velocidad y la coordinación motora.

Actividades extraescolares a partir de los 7 años de edad

– Ajedrez: desarrolla la memoria, la concentración y la imaginación. Enseña a tomar decisiones, asumir responsabilidades por sus actos, superar errores y disfrutar de los aciertos. Además, estimula la seguridad en uno mismo.

Actividades extraescolares a partir de los 8 años de edad

– Teatro infantil: desarrolla el control de la memoria, la interpretación, la lectura, y los movimientos corporales. Estimula la imaginación, la creatividad, y la seguridad en uno mismo.

Actividades extraescolares a partir de los 10 años de edad

– Voleibol: desarrolla la agilidad, los reflejos, y la velocidad. Enseña valores como el respeto y la tolerancia hacia los compañeros y hacia las reglas del juego, aumenta el sentido de la deportividad y del trabajo en equipo.

 

Esperamos que estas notas te ayuden

a elegir la actividad extraescolar más adecuada para tu hijo.

 

Fuente: Laura Sanchez de guiainfantil.com

¿Qué debo valorar a la hora de elegir una actividad extraescolar para mi hijo?


Hace años que las actividades extraescolares invadieron la vida de los niños, y hoy se han convertido en algo casi obligatorio para muchas familias con niños.

Según Vilma Medina directora de guiainfantil.com apuntar a los niños en actividades fuera del horario escolar, es una buena alternativa, pero con cuidado para que no se sobrecargue el tiempo de los niños.

4 consejos para apuntar a tu hijo a una actividad extraescolar

Indiscutiblemente, la música, el deporte, las manualidades, idiomas, método Kumon y danza son actividades que contribuyen para el desarrollo social, escolar y académico, como también al crecimiento de los niños. Estimulan su sensibilidad, compromiso, su concentración y diversión. También enriquecen su autoestima y autodisciplina.

Pero no podemos ignorar que dichas actividades, aparte del colegio, también exigen una gran medida de esfuerzo por parte de los pequeños. Por esta razón, no deben representar una sobrecarga excesiva, ni aburrida para tus hijos. Tus hijos deben optar por lo que más les guste, según sus propios criterios.

Te proponemos estos consejos que te pueden ayudar a ti y tu hijo a elegir sus actividades extraescolares:

1- Intenta apuntarlo como máximo a dos actividades y que una de ellas sea un deporte.

2- Elige una actividad que tu hijo pueda ejercerla después de los deberes escolares. Eso evitará que empiece a hacer los deberes, cansado y fatigado. Los deberes escolares, lo primero.

3- No exijas, ni impongas una actividad a tu hijo. Él debe participar y opinar a la hora de elegir la actividad. Se debe considerar su interés y sus necesidades, al fin y al cabo, será él quién va a realizar la actividad.

4- Es conveniente considerar que, aunque tu hijo haga una actividad, que también tenga tiempo para jugar con sus amigos y estar con la familia.

Aunque, como padres deseamos ofrecer a nuestros hijos la formación más completa, no debes olvidar que si sobrecargas el tiempo de tus hijos las consecuencias pueden ser preocupantes. Puede llevar a tus hijos a padecer estrés, agotamiento físico, depresión, o incluso fracaso escolar.

Así que, ya que la lista de actividades extraescolares es interminable, pero el tiempo es limitado, hay que aprender a gestionar este tiempo adecuadamente.

 

Fuente: guiainfantil.com

Suena el despertador. ¡Qué llegamos tarde!


El sonido del despertador se asemeja mucho cada mañana a ese pistoletazo de salida que nos marca el arranque de un día, probablemente lleno de actividades, oportunidades y retos pero también ¡agotador!

Nada más saltar de la cama comienza la «contrarreloj», ducha, desayuno, recoger la habitación, terminar de colocar los libros en la mochila, etc, etc.

Una casa a primera hora de la mañana es un perfecto engranaje en el que cualquier pieza que no esté bien colocada y no cumpla con su función puede dar al traste con nuestro objetivo de comenzar el día con optimismo y una amplia sonrisa. Para que toda esa maquinaria familiar funcione es necesario que exista una buena organización, por eso cobra mucho sentido aprender a organizar el trabajo y las tareas.

Para tu hijo es fundamental hacerlo porque, la mayoría de las veces, la mala organización o incluso la ausencia de la misma incide directamente en los resultados académicos, haciendo necesario que se revise si se está cumpliendo con la misma o no, para mejorar.

Pero ¿qué puedes hacer para ayudar a tu hijo a organizarse por las mañanas?

Empiece la noche anterior dando un empujón a las mañanas.

Antes de acostarte, anima a tu hijo a que elija la ropa del día siguiente, se bañe, revise el calendario del día siguiente y se asegure que todos los libros, tareas, útiles para las actividades estén dentro de la mochila. Luego dejarlo todo preparado cerca de la puerta de salida.

Una vez que tu hijo se haya acostado, tómate unos minutos para prepara almuerzos y/o meriendas, también puedes preparar la mesa para el desayuno, además de organizar tu ropa, revisar tu agenda y agrupar las cosas que necesitará llevar contigo al día siguiente.

Ten tiempo para ti

Considera levantarte antes que tu hijo, para así tener tiempo de relajarse, desayunar, tomar café, leer, hacer ejercicio, meditar, revisar tu correo electrónico, revisar los horarios o cualquier cosa que la ayude a prepararse para las actividades del día.

Tener un poco de tiempo para ti, te puede ayudar a hacer que la mañana transcurra más tranquila, a pesar del apuro de prepararte para ir a trabajar e ir a la escuela.

Hacer el despertar más placentero

¿Cómo lograr que despertarte en la mañana sea placentero? Las alarmas escandalosas pueden sobresaltar y hacer que el comienzo del día sea desagradable, especialmente para tu hijo. En su lugar, ¿puede programar la alarma con la canción preferida de tu hijo? ¿Despertarlo con un abrazo y su juego favorito?

Un despertar más agradable no significa tardar más tiempo en despertarse, sólo que es un despertar más gentil.

Sigue un horario

Haz que cada día sea lo más predecible posible. Trata de seguir el mismo horario todos los días, antes y después de la escuela. Puede parecerse a algo así: Despertar, cepillarse los dientes, lavarse la cara, desayunar, vestirse, revisar el horario del día, ir a la escuela.

Mantén la casa organizada

Establece lugares determinados para colocar los útiles escolares, el equipo de deporte, la ropa de abrigo y hasta los almuerzos y meriendas. De esa manera tu hijo siempre sabrá dónde buscar las cosas que necesita.

Usa los relojes

Pon relojes en lugares visibles de la habitación de tu hijo, el baño, la cocina e incluso en el pasillo. Si ya sabe las horas considera comprarle un reloj de pulsera.

Al hacer que la hora sea más visible, le estarás mostrando la importancia de la puntualidad y le ayudará a administrar el tiempo. Por ejemplo, dale instrucciones concretas: “A las 7:25, necesito que tengas puesto tu abrigo”.

Recompénsalo por terminar antes

Si tu hijo está listo por la mañana, recompénselo jugando con él, un choca los cinco, unas cosquillas, o inventa un «grito triunfal» o «gesto» de tarea realizada que produzca satisfacción a tu hijo y a ti por comenzar la mañana con las primeras tareas del día hechas a tiempo.

La satisfacción de la tarea bien hecha

es la mejor sensación para comenzar el día.

Ritual del sueño para mayores y pequeños.


¿Qué es un ritual del sueño?

Un ritual del sueño consiste en una serie de pasos que hay que realizar antes de meternos en la cama.

Es lo que también llaman “higiene del sueño”. Se basa en la idea de que nuestro cuerpo es sabio y se acostumbra a ciertas actividades y acciones que se realizan justo antes de meternos en la cama.

Cuando seguimos nuestro propio ritual del sueño se produce algo similar a cuando pulsamos un botón en nuestra mente: ésta entiende que es la hora de dormir y prepara todo nuestro cuerpo para el descanso.

¿Cómo crear tu ritual del sueño?

Cada uno tenemos nuestras propias rutinas y reglas a la hora de ir a dormir, pero hay algunas que suelen ser bastante frecuentes a la hora de facilitarnos el sueño.

Te proponemos unas pautas, pero siéntete libre de hacer lo que mejor te siente antes de dormir, de quitar algunos de los pasos que te recomendamos y de añadir los tuyos propios.

  • Márcate unos horarios y crea tu propia rutina. Intenta realizar las actividades habituales de tu día a día a la misma hora: levantarte, comer, cenar, acostarte…
  • Cena al menos dos horas antes de meterte en la cama. Lo ideal sería una cena ligera para evitar las digestiones pesadas. Sin embargo, intentar dormir con sensación de hambre tampoco es bueno, por lo que puedes tomar algo justo antes de acostarte, como un vaso de leche o una infusión sin teína. Te ayudará a eliminar esa sensación de estómago vacío y además crearás un paso más en tu rutina, facilitando aún más la tarea de enseñar a tu cuerpo que es momento de descansar.
  • Intenta practicar algo de ejercicio por la tarde. No hay nada mejor para desconectar de un largo día de trabajo que realizar alguna actividad deportiva. Te ayudará a despejarte, a apartar de tu cabeza los problemas del día a día y además te cansará un poco más. De esta forma, dormirte será mucho más fácil.
  • Acuéstate en la cama solo cuando vayas a dormir. Enséñale a tu cuerpo que cuando te tumbas en la cama lo que quieres es dormir. Si te acostumbras a hacer en la cama algunas actividades como estar con el ordenador o leer, a tu cuerpo lo costará más entender que ese es “el sitio de dormir”.
  • Si tras un rato intentando dormir no lo consigues, levántate. Pasarte horas en la cama puede ser frustrante, por lo que lo mejor es levantarte y hacer algo relajante para provocar el sueño, como leer o meditar. Evita por completo las pantallas: su luz te despertará.
  • No tengas relojes a la vista mientras intentas dormir. Este consejo va en la línea del anterior, ya que ser consciente de cuánto tiempo llevas tratando de conciliar el sueño te puede provocar ansiedad y dificultar la tarea de dormirse.

 

Y en los más pequeños ¿cómo establecer un ritual del sueño en tus hijos?

No existen pócimas mágicas, pero sí hay algunas cosas que puedes hacer para facilitar que por las noches tu hijo caiga plácidamente en los brazos de Morfeo.

Es importante crearle una rutina que se repita día tras día en el mismo orden, lo cual le brindará seguridad.

Así la hora de dormir debe ir precedida por un ritual que tu hijo reconozca fácilmente, en serpadres.es | babysitio.com proponen este ritual antes de acostarlo:

  • un baño templado a 36º- 37º,  o una ducha si ya es un poco mayor, a última hora de la tarde entre las seis y las ocho siendo el preámbulo ideal para inducirlo al sueño.
  • antes de ponerle el pijama es también aconsejable un masaje relajante con aceite. Este ritual se suele hacer cuando son bebes, pero de mayorcitos sigue siendo una gratificante combinación de mimos e hidratación de la piel.
  • más tarde, la cena en un ambiente tranquilo. (Si sólo toma biberón o pecho por la noche, debe hacerlo despierto para que aprenda a diferenciar la hora de cenar con la dormir, aunque luego se quede dormido mamando). Y si ya es mayorcito y cenáis todos juntos en familia es el momento de mantener una conversación tranquila y comentar como nos ha ido el día.
  • ahora es el momento de ir adquiriendo más hábitos de higiene personal para los más mayorcitos; como hacer un pis antes de meterse en la cama, lavarse bien las manos, la cara y los dientes.
  • y después de unos mimos o de finalizar la conversación tranquila que hemos mantenido durante la cena, que no supere los 5 a 10 minutos, es el momento de acostarlo en la cuna o la cama, donde podemos relajarlo leyéndole otro cuento, cantándole o hablándole dulcemente.
  • Por último, deberías abandonar el cuarto antes de que se quede dormido, así se acostumbrará a dormir solito sin la presencia de mamá o papá.

 

Establecer una rutina para el sueño ayuda,

tanto a pequeños como mayores,

a tener un descanso placentero y reparador.

 

¡Animo!    Y empieza con tu ritual de sueño.

El apego. Qué es y sus etapas.


Cuando un niño se separa de sus cuidadores (ya sean los padres o terceras personas) para comenzar su escolarización se produce la ruptura del apego, ello provoca reacciones en el niño que debemos conocer para ayudarle a adaptarse a la nueva situación.

Por eso es importante conocer qué es el apego, sus tipos y características así como qué ocurre en los primeros días de cole cuando el niño tiene que afrontar la separación.

Comenzaremos por hablarte del apego para después tratar el tema de la adaptación.

El apego, se define como aquel vinculo que se establece entre el niño y la persona que ejerce la función de cuidador principal, (normalmente la madre y el padre o un tercero que cumpla esa función) y que se basa en la necesidad de seguridad y protección que tienen los niños en esta etapa de su desarrollo.

ETAPAS DEL APEGO

El apego se desarrolla en 4 etapas.

Etapa 1 del nacimiento a los 2 meses: La respuesta social del niño es indiscriminada, acepta a todo aquel que le ofrezca comodidad.

Etapa 2 de los 2 a los 7 meses: Respuesta social discriminada, prefiere las personas de la familia pero no protesta si se va el cuidador. La fase 1 y 2 corresponden a un apego en construcción.

Etapa 3 de los 7 a los 30 meses: Apego específico que se entiende como: Dolor ante la separación y angustia ante las personas extrañas.

Etapa 4 de los 30 meses en adelante: Ya no se entristece ante la partida del cuidador y puede trabajar para conseguir metas compartidas. Las fases 3 y 4 corresponden al apego propiamente dicho.

TIPOS DE APEGO

1.Apego seguro: Hay expresiones de afecto verbales y físicas frecuentes por parte de los padres. Los cuidadores responden a las necesidades y demandas del niño, le ofrecen mayor estimulación. El adulto se muestra consistente, estable y seguro. El niño crece confiando en sí mismo y en los demás, será más autónomo y tendrá mejores competencias sociales.

Los niños exploran tranquilamente y de forma activa mientras están solos con la figura de apego Hay ansiedad ante la separación y alivio con el reencuentro, son afectuosos y hay contacto físico cuando el cuidador regresa. Entonces se calman y siguen explorando lo que les rodea. Son sociables con los extraños mientras el cuidador está presente. Son niños cooperativos y los cuidadores son receptivos y amables.

2.Apego inseguro: El cuidador tiene carencias en cuanto al cuidado del niño. Este a su vez puede ser:

Apego evitativo: El niño confiará en si mismo pero no en los demás. Hay poca ansiedad ante la separación con el cuidador y poco interés en el reencuentro. Aceptan que les reconforten los extraños aunque también pueden ignorarlos, pero suelen ser muy sociables con ellos.

Apego ambivalente: Idea negativa de uno mismo y positiva de los demás. Los bebés tratan de mantenerse cerca de la figura de apego mientras está presente y exploran muy poco. Hay ansiedad ante la separación, se muestran muy dependientes del cuidador, se muestran molestos por el abandono por lo que se mantienen cerca del cuidador pero cuando regresa rechazan su contacto físico. Son extremadamente cautelosos con los extraños incluso estando presente la figura de apego. Son niños muy difíciles de tranquilizar.

Apego desorganizado: Idea negativa de si mismo y de los demás. Es una combinación de los patrones resistente y ambivalente. El reencuentro provoca reacciones extrañas y desorganizadas. Son niños con una elevada inseguridad.

El apego incide directamente en como tu hijo va a ver el mundo cuando crezca y en cómo se va a relacionar con él.

Por tanto, recuerda

ser afectuoso, comprensivo y cercano,

si quieres que tu hijo desarrolle un apego seguro

que le permita relacionarse fácilmente con su entorno social cuando crezca.