A menudo vemos en la escuela cómo niños y niñas tienen dificultades para reconocer y gestionar las diferentes emociones. Les cuesta ponerse en el lugar del otro, hablar y compartir opiniones de una manera asertiva… No saben cómo identificar las emociones, cómo reconocerlas y cómo gestionarlas, de hecho, no es tarea fácil.
¿Están nuestros alumnos preparados para ello? No todos; son competencias que se dan por adquiridas y a veces no están lo suficientemente desarrolladas. Competencias a las que no se les suele prestar la atención que merecen. Adquirir y desarrollar una buena Inteligencia emocional (IE) es imprescindible. Por esta razón en este artículo queremos ofreceros algunos ejemplos y recursos materiales para que los podéis usar en el aula.La inteligencia emocional es la capacidad de identificar, comprender y manejar las emociones en uno mismo y en los demás, es decir, la capacidad que tenemos para tratarnos bien y tratar bien a los demás. Consta de tres procesos básicos que la engloban:
- Percibir:Reconocer de forma consciente nuestras emociones e identificar qué sentimos y ser capaces de darle una etiqueta verbal.
- Comprender:Integrar lo que sentimos dentro de nuestro pensamiento y saber considerar la complejidad de los cambios emocionales.
- Regular:Dirigir y manejar las emociones tanto positivas como negativas de forma eficaz.
Sabemos que los alumnos que desarrollan una adecuada inteligencia emocional poseen confianza en sus capacidades; crean y mantienen relaciones satisfactorias, comunicando lo que necesitan, piensan y sienten, teniendo en cuenta los sentimientos de los otros; están motivados para explorar, afrontar desafíos y aprender, poseen una autoestima alta y tienen un mayor número de recursos para la resolución de conflictos. Algo que influye de forma positiva en todas las áreas de su vida.
En el colegio veremos que trabajando la IE aumenta el bienestar de los alumnos, se reducen los conflictos escolares resolviéndose de una manera más asertiva. Pero, lamentablemente, en muchos colegios no existe un rincón en la apretada agenda escolar para educar las emociones. Son pocos los colegios que lo hacen. Comprendiendo lo complicado que es, se puede partir de tutorías, a través de algún conflicto que haya surgido para poder trabajar la IE, también se puede dedicar:
- 10 minutos cada mañanaantes de comenzar la “rutina” diaria. Estarán más receptivos.
- 10 minutos antes de acabar las clases, si es posible, se puede repasar cómo estaban por la mañana, si algo ha cambiado, creando un espacio para que puedan reflexionar individual y grupalmente.
- Asamblea: 1 vez por semana.Si por el estilo de las clases o la organización del centro educativo, no es posible trabajar las emociones cada día, se puede dedicar una hora a la semana y hacerlo en forma de Asamblea… Quizá suponga un trabajo extra, pero los alumnos se sentirán mejor cada día.
Lo primero es dedicar unas sesiones a explicar cuáles son las emociones básicas (la alegría, tristeza, asco, enfado, miedo y sorpresa), enseñar cómo puedo identificarlas y qué hacer cuando las identifico.
El año pasado en mi centro escolar realizamos un taller de inteligencia emocional que atraía mucho a los niños, era muy dinámico y les ayudó a fijarse más en que repercusión podían tener sus actos y a estar más pendientes de ayudar a sus compañeros. Se fomentó la empatía. En estas sesiones se presentaba tres imágenes, una que mostrase los rasgos faciales de una forma clara, la misma emoción en un niño y en una persona adulta. Los alumnos debían identificar la emoción a trabajar. Se les va preguntando por las características físicas que pueden observar en la imagen; una vez identificados los rasgos físicos preguntamos por las cosas que nos producen dicho sentimiento. Después, debatimos y comentamos que soluciones podemos encontrar para ayudar a las personas que presentan dicho sentimiento y por último, qué podemos hacer nosotros mismos para cambiar esa emoción cuando la estamos manifestando. Os dejo un ejemplo del MIEDO.
¿Cómo podemos hacerlo? Os dejamos un listado de materiales que pueden serviros para trabajar la IE y las emociones en el aula:
LIBROS
Es importante tanto distinguir lo que sienten y piensan ellos mismos, como lo que sienten y piensan los otros. A través de cuentos o historias, siempre podréis agregar el componente emocional:
- El emocionario, de Cristina Nuñez y Rafael Romero, Editorial Palabras Aladas. Es un libro muy sencillo, presenta un itinerario a través de las distintas emociones que tenemos cualquier ser humano. Lleno de ilustraciones muy llamativas y con un texto sobre cada emoción que te invita a la reflexión. Es compatible con cualquier programa emocional, y además dispone de sus propias fichas descargables.
- El monstruo de los colores, de Ana Llenas, Editorial Flamboyant. El libro trata de un monstruo que se ha hecho un lío con las emociones y deberá aprender a poner en orden la alegría, la tristeza, la rabia, el miedo y la calma. Es un álbum ilustrado y gracias a sus expresivas ilustraciones permite a los niños identificar con facilidad las distintas emociones que se viven durante el día. Aquí tenéis acceso para ver el
- Cuentos para educar con inteligencia emocional, de Clara Peñalver y Sara Sánchez, Editorial Beascoa. Libro enfocado a los niños más pequeños con un lenguaje cercano y sencillo. Es un manual perfecto para comprender y gestionar las dudas que generan en nosotros las diferentes emociones.
- Paula y su cabello multicolor, de Carmen Parets Luque. Es un cuento que trabaja las emociones más básicas: alegría, tristeza, enfado y miedo. Este libro te permite descubrir cómo a Paula le cambia de color del pelo según la emoción que sienta, a través de las transformaciones en el pelo de Paula vamos visualmente dando nombre a las emociones que sentimos. A partir de hacernos preguntas como ¿Qué nos provoca esa emoción?, ¿Qué nos hace sentir?y ¿Qué debemos hacer? vamos proporcionando respuestas y soluciones para cada tipo de emoción. Aquí tenéis acceso al videocuento.
VIDEOS
Los videos propuestos os pueden ayudar a jugar al “traje de detective”. El juego consiste en analizar los estados emocionales de los personajes. Preguntarles cómo crees que se sienten y cómo lo demuestran. Tienen que prestar atención tanto a la comunicación verbal, como a la no verbal. Crear debates: ¿cómo reaccionarías tú?, ¿cómo son las reacciones? ¿exageradas, irreales?…
- Las emociones en diferentes situacionescon sus películas favoritas.
- Para trabajar la empatía.
- Vídeopara hablar sobre las repercusiones que puede tener meterse con una persona por ser diferente.
- Para trabajar el enfado.
- Para trabajar asertividad.
- Para trabajar la Amistad.
- Para trabajar la tristeza.
JUEGOS ONLINE
- Descubre cómo ereses un juego con distintas actividades que permiten a los niños descubrir cómo trabajar la propia identidad, experimentar sentimientos y reconocer emociones.
- Pelayo y su pandillatiene divertidas y variadas actividades sobre distintas emociones, identidad sobre el propio cuerpo e incluso juegos sobre salud e higiene personal.
- Conocerse y valorarsees una interesante herramienta de autoconocimiento para niños a partir de 12 años.
JUEGOS GRUPALES DENTRO DEL AULA
- Dominó de los sentimientos:Aquí podéis descargarlo, además la página ofrece ideas de más actividades que se pueden hacer.
- Diario de las emociones:El juego es una dinámica educativa que trata de favorecer la reflexión sobre los propios estados emocionales. A través de esta dinámica vamos a procurar que los niños y niñas dibujen sus estados emocionales y que tomen conciencia de cuando sienten cada emoción, de los posibles desencadenantes y consecuencias. De esta manera tendrán un rico collage de las propias emociones.
- Juego “El observador”:Deben observar las expresiones emocionales de otras personas (familiares y amigos). Deben fijarse en los aspectos verbales (qué dice y cómo lo dice) y en los aspectos no verbales: gestos faciales, muecas, tonos de voz, tics, etc. Como ya se trabajó al principio, este juego les motiva mucho porque saben en qué han de fijarse.
- ¿Qué estará pasando?A través del roleplaying podemos plantear diversas situaciones, reales o imaginarias (preferiblemente reales), y han de dramatizar la situación con todo tipo de detalles. El resto de compañeros deben tratar de adivinar los estados afectivos en cada uno de los acontecimientos relatados. “Me imagino que sentiste…..cuando”. Confirmar si ha acertado en los sentimientos.
Autor. Cristina Martínez Carrero
Psicopedagoga y Maestra de Audición y lenguaje cuya trayectoria profesional ha estado orientada al diagnóstico e intervención de dificultades de aprendizaje en sentido amplio. Directora y coordinadora de D-letras..
Vacaciones: una oportunidad para educar
El pasado 11 de Julio se celebró en Caixa Fórum una jornada de Movilización Alcohol y Menores organizada por la FAD y cuyo objetivo es el de hacer frente común en la lucha contra el consumo de alcohol en menores. Las propuestas se han elaborado por representantes de asociaciones de padres y madres como CEAPA y CONCAPA, del sector educativo, Escuelas Católicas y FEDADI así como profesionales que trabajan en la prevención e intervención en consumos de drogas como FAD, entre otras.
Los datos ofrecidos son cuando menos alarmantes. Según la encuesta ESTUDES, publicada por el Plan Nacional sobre Drogas de los años 2014-2015 un 68,2% de los menores entre 14 y 18 años han consumido alcohol en los últimos 30 días, en ese tiempo alrededor de un 30% ha realizado consumo de riesgo (borrachera). Por otra parte la edad de inicio está alrededor de los 13.9 años, aumentando el consumo compulsivo del 14% al 37% entre los jóvenes de 14 a 16 años.
Si tenemos en cuenta que estamos hablando de datos relativos a jóvenes que se encuentran en plena adolescencia y que como han explicado estudios científicos el cerebro no acaba de madurar o configurarse hasta los 21 años, la situación es preocupante porque el alcohol en un cerebro inmaduro todavía puede ocasionar daños irreversibles.
Estamos ante un problema DE TODOS, complejo y que requiere la implicación de diferentes sectores ( familias, centros educativos, administraciones públicas etc) para poderse abordar eficazmente.
Desde EquipoEduca nos hemos puesto a trabajar, en primer lugar suscribiendo el Manifiesto «Alcohol y Menores» y en segundo lugar haciendo más hincapié en uno de los puntos importantes del mismo, la prevención a través de la formación de las familias y menores. Hay que ser conscientes de lo importante que es el tiempo de ocio que pasamos en familia y hay que aprender a aprovechar la oportunidad que éste nos brinda de poder transmitir a los niños pautas para elegir opciones de ocio saludables. Aprovechando que estamos en época de vacaciones os damos unas pautas para «educar en vacaciones».
Educar no solo es transmitir conocimientos, la familia y la escuela trabajan en equipo para conseguir desarrollar la facultades y actitudes del niño necesarias para su configuración como persona adulta. A través del ocio se pueden realizar actividades que son fundamentales para algunas áreas de su desarrollo, como son la salud física ( a través del deporte), la socialización o la creatividad.
Por otra parte podemos aprovecharnos de las dos vertientes que tiene disponer de un tiempo de ocio, esto es : una vertiente individual que favorece el desarrollo personal a través de la lectura, la música, las actividades creativas etc y una vertiente colectiva, que ayuda a desarrollar la iniciativa, la colaboración, en general enseña a convivir a relacionarse a comunicarse. Enseña a compartir experiencias, gustos y aficiones con los demás.
Realizar actividades en familia nos ayuda a afianzar vínculos y a favorecer la comunicación entre los distintos miembros de la misma, decidir entre todos qué queremos hacer implicando a los niños permite a éstos sentirse más autónomos en tanto en cuanto ven que su opinión es tenida en cuenta y también respetada por los demás, viendo así afianzada su seguridad ya que se sienten partícipes en la toma de decisiones.
Unas pautas que nos pueden servir para aprovechar las oportunidades que nos brinda pasar el tiempo de ocio en familia son:
- No olvidar que los padres son un modelo para los hijos, de manera que aprenderán de ellos como aprovecharlo.
- Escuchar e interesarse por aquello que les atrae y les gusta facilitará la búsqueda de actividades para realizar tanto en familia como de manera individual.
- Poner en común ideas y consensuarlas.
- Buscar actividades que permitan a los distintos miembros de la familia compartir tiempos y espacios.
Aprovechamos para felicitar a todas las entidades y profesionales que han colaborado en la elaboración del Manifiesto Alcohol y Menores, con él se inicia un proceso de concienciación social que a buen seguro acabará con el objetivo de «cero consumo de alcohol en menores».
Fuente: Manifiesto Alcohol y Menores
El miedo
Los miedos en general suponen un fenómeno normal dentro del desarrollo evolutivo del niño.
El miedo es una emoción negativa que produce sensaciones desagradables pero que tiene un componente adaptativo para la especie.Estas sensaciones que se viven como desagradables por parte del niño le van a permitir apartarse de situaciones de peligro potencial (no acercarse a ciertos lugares, no tocar ciertas cosas etc.)Pero ¿qué ocurre cuando ese miedo no obedece a una causa real? entonces hablamos del miedo desadaptativo, en este caso lo que ocurre es que el miedo puede condicionar la vida del niño, no permitiéndole afrontar situaciones cotidianas como dormir solo, permanecer tranquilo en un lugar oscuro etc.
A lo largo del proceso evolutivo del niño se produce la preponderancia de un tipo u otro de miedo. Vamos a hacer un breve resumen de los mismos a través de las diferentes etapas del desarrollo.
Hasta los 3 años
Hay estudios que indican que los bebés no comienzan a manifestar el sentimiento de miedo antes de los seis meses de vida. En este período es cuando el bebé puede manifestar miedo a los extraños así como puede surgir la ansiedad de separación de la figura de apego. En esta etapa también empiezan a surgir los primeros miedos relacionados con animales y ruidos fuertes.
De 3 a 6 años
En este período es cuando se produce la evolución de los miedos, se mantienen los de la etapa anterior pero se incrementan estímulos como los imaginarios, monstruos, fantasmas, miedo a la oscuridad etc
De 6 a 11 años
El niño alcanza la capacidad de diferenciar las representaciones internas de la realidad objetiva. Los miedos serán ahora más realistas y específicos, desapareciendo los temores a seres imaginarios o del mundo fantástico.
Ahora predominarán los temores al daño físico, a no ser aceptado por sus iguales, a la separación de los padres.
Preadolescencia
Predominan las preocupaciones por las críticas, el fracaso, el rechazo por parte de sus iguales. Suelen también aparecer los miedos derivados del cambio de la propia imagen que al final de esta etapa empiezan a surgir.
Adolescencia
Se siguen manteniendo los temores de la etapa anterior pero surgen con mayor fuerza los relacionados con las relaciones interpersonales, el rendimiento personal, los logros académicos, deportivos, de reconocimiento por parte de los otros, etc.
Decaen los temores relacionados con el peligro, la muerte. La adolescencia es una etapa de “ruptura” y búsqueda de la propia identidad.
Algunas sencillas pautas para ayudar al niño a gestionar sus miedos:
- Mostrarnos tranquilos ante la situación que al niño le produzca miedo o angustia.
- No forzarle ni obligarle a enfrentarse a aquello que teme.
- Evitar ridiculizarle delante de los demás.
- Evitar exponerle a ver imágenes que pueden ser violentas o generar miedo o terror.
- Realizar técnicas de relajación.
- Ante una situación en la que detectemos que el miedo altera significativamente la vida del niño hay que consultar siempre con un médico o un especialista.
Fuente
Psicodiagnosis: Psicología infantil y juvenil por Sergi Banús Llort
Exámenes finales ¡qué estress!
Un año más llega el mes de Mayo y con él comienza la cuenta atrás para los tan temidos exámenes finales. Es verdad que se ha tenido todo un curso para ir progresando e ir organizando el tiempo y las tareas, pero también es verdad que en esta época se genera mucho nerviosismo y esto se nota mucho en casa, todos los miembros de la familia se ven contagiados de alguna manera por esta situación y es importante gestionarlo de manera eficaz si no queremos que la situación nos desborde.
La acumulación de tareas puede producir cierto nivel de ansiedad, sobretodo si no se organiza bien el tiempo de estudio, este trabajo ha de hacerse desde que comienza el curso, ello nos permitirá dedicar a cada tarea el tiempo necesario, aunque la realidad es que a veces no es así. Pero ¿cómo podemos saber si estamos haciendo bien nuestro trabajo? ¿Qué podemos hacer para ayudar a los niños a ordenar su tiempo de estudio?
Angel Antonio Marcuello García, Jefe del Gabinete de Psicología de la Escuela de Especialidades Antonio de Escaño plantea la siguiente tabla en la que tenemos que puntuar de 1 a 5 lo que hacemos, no lo que pensamos que deberíamos hacer.
| 1.Estudio día a día, no sólo para los exámenes. | |||||
| 2. Procuro responder en clase y hacer los trabajos que me mandan, para que los exámenes no sean la única calificación. | |||||
| 3. Cuando llegan los exámenes sólo me tengo que limitar a repasar lo estudiado. | |||||
| 4. Los exámenes no me producen ningún miedo ni ansiedad. | |||||
| 5. La víspera de los exámenes me acuesto temprano y procuro ir descansado/a. | |||||
| 6. Quiero aprobar los exámenes, pero más aún, aprender. | |||||
| 7. Cuando me devuelven un examen corregido, analizo detenidamente dónde están los errores, para no volver a cometerlos. | |||||
| 8. Me gusta que los profesores/as pregunten los temas en clase y analicen los trabajos, calificándolos con frecuencia. | |||||
| 9. Cuando estudio, procuro aprender todas las cuestiones, no las selecciono pensando si van a caer o no en el examen. | |||||
| 10. Normalmente, después del examen me libero; sé que he hecho todo lo que podía hacer. |
Suma las puntuaciones que te has otorgado:
- Si tienes de 40 a 50 puntos, enhorabuena, trabajas correctamente y no debes tener ninguna dificultad para aprobar tus exámenes ni para superar el curso.
- Si tienes de 30 a 40, bien, pero puedes mejorar tu forma de actuar y con ello tu rendimiento.
- De 20 a 30, tendrás dificultades para superar las diversas materias; aprobarás algunos exámenes, pero no la mayoría.
Esta tabla nos puede ayudar a saber si estamos haciendo un buen trabajo o se puede mejorar.
Organizar las tareas y los tiempos de estudio, descansar y alimentarse adecuadamente, hacer ejercicio físico y sobretodo entender que preparar los exámenes es un trabajo que hay que hacer cada día, son las claves para preparar la recta final del curso evitando así los nervios, la angustia y el estrés que se producen en esta época del curso.
Educar en la resolución de conflictos
Si consultamos el diccionario de la Real Academia de la Lengua veremos que la palabra «conflicto» tiene varias acepciones, a saber:
- Combate, lucha, pelea.
- Enfrentamiento armado.
- Apuro, situación desgraciada y de difícil salida.
- Problema cuestión o materia de discusión.
- Coexistencia de tendencias contradictorias en el individuo capaces de generar angustia y trastornos neuróticos.
- Momento en el que la batalla es más dura y violenta.
- En las relaciones laborales el que enfrenta a los representantes de los trabajadores con los representantes de los empresario
El conflicto va unido a la naturaleza humana, nos acompaña allá dónde vamos, entre otras cosas porque lo llevamos en nuestro interior. Cuando hablamos de conflictos personales estamos haciendo referencia a los problemas o dificultades que una persona enfrenta consigo misma o con los demás en diferentes entornos: amigos, la familia, el trabajo etc.
Si atendemos a los problemas que una persona tiene consigo misma decimos que es un conflicto intrapersonal, hablamos entonces de miedos, baja autoestima, inseguridad etc , por el contrario si éste se produce con más personas con las que no podemos llegar a un acuerdo hablamos entonces de un conflicto interpersonal, en este caso hacemos alusión a discusiones, malos entendidos, cabreos y enfados.
Una de las cosas importantes que nos ayudan como persona en nuestra relación con los demás y en nuestro bienestar personal es aprender a gestionar estas situaciones de confrontación, tanto con los demás como con nosotros mismos.
Partiremos de una premisa, considerar el conflicto como una oportunidad, para conocernos mejor, para reconocer nuestros sentimientos y los de los demás, por tanto la propia gestión del conflicto tiene mucho que ver con el desarrollo de nuestra inteligencia emocional porque en situaciones de enfrentamiento las emociones están presentes y juegan un papel muy importante. Aparcarlas no sirve de nada porque tarde o temprano van a salir y a demandar su propio espacio.
Es en la familia donde aprendemos a interactuar con los demás y ésta no es ajena a discusiones y desavenencias. Aprender a abordar los conflictos de manera sana y productiva depende de cómo les ayudemos a nuestros hijos a desenvolverse con sus pequeñas discusiones y enfados. Pero ¿cómo lo podemos hacer? Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson en su libro «El cerebro del niño» proponen tres sencillos pasos:
- Mantener la calma y reconocer los sentimientos del niño.
- Escuchar lo que no se ve, esto es, estar atentos a la comunicación no verbal y enseñarle al niño cuáles son los mensajes que estamos enviando a través de nuestras posturas, gestos y tono de voz.
- Ayudarle a llevar a cabo actos que demuestran que ha tenido en cuenta los sentimientos del otro y que quiere encontrar la forma de reparar el daño que haya podido causar.
Fuente: El cerebro del niño
Daniel J. Siegel
Tina Payne Bryson
La importancia de poner normas y límites
Poner normas y límites a los niños es muy importante, las normas sirven para determinar la organización necesaria para el funcionamiento de la familia, el límite le indica al niño hasta donde puede llegar. El papel de los padres es el de establecer y aplicar unas normas claras, pertinentes y razonables.
Las normas y los límites sirven para:
- Dar seguridad y sentimiento de protección a los niños.
- Ayudar a configurar su escala de valores ya que van interiorizando lo que pueden hacer y lo que no.
- Ayudar a conseguir una convivencia más organizada, promueven el sentido del respeto.
- Ayudar a vivir en sociedad.
- Permitir desarrollar la tolerancia a la frustración, es decir, el sentimiento que provoca el hecho de que no siempre las cosas son como uno quiere.
Por otra parte las normas deben tener unas características determinadas, es decir, deben ser:
- Realistas.
- Centradas en la conducta.
- Claras.
- Deben estar apoyadas por nuestra comunicación no verbal.
- Explicarse por anticipado.
- Especificarse cuál será la consecuencia de su incumplimiento.
- Deben existir refuerzos.
- Debemos mostrarnos tranquilos y seguros a la hora de explicar las normas, hay que tener en cuenta que los niños prueban hasta donde pueden llegar, por tanto debemos ser constantes y coherentes.
- Proporcionadas. Tanto a la edad como a la madurez del niño.
- De cumplimiento inmediato.
Con todo ello conseguiremos no solo organizar la vida familiar sino que los niños aprendan la importancia que tiene cumplir las normas y asumir las consecuencias de su incumplimiento, a través de ellas enseñamos a ser responsables.
Es muy importante tener claro cuáles son nuestros objetivos, para qué queremos que hagan algo y en qué les beneficiará el hacerlo. Para poner las normas y límites podemos tener en cuenta las siguientes pautas:
- Flexibilidad, se irán adaptando a la madurez del niño.
- Debemos transmitir confianza y seguridad.
- Hay que escucha antes de regañar.
- Reconocer nuestros errores, disculparnos y explicar porqué nos equivocamos.
- Acordar ambos padres la respuesta que se va a dar a los hijos.
- Nunca desautorizar al otro.
- No utilizar “lo que diga mamá” o “ya verás cuando venga tu padre”.
Poniendo normas y límites asentamos las bases para que los niños sean adultos responsables.
Iniciativa innovadora los Drones llegan a un colegio de educación especial
Iniciativa innovadora:
Trabajar con Drones en un centro de educación especial
EQUIPOEDUCA y RPAWORKS desarrollan una actividad educativa en el CEE Francisco del Pozo en Madrid
- Los Drones pueden ser una buena herramienta educativa
- Estas pequeñas aeronaves ofrecen muchas posibilidades más allá de sus características tecnológicas.
Madrid, 23 de Febrero de 2017. EQUIPOEDUCA, profesionales del Coaching, la Mediación Familiar, la Psicología y la Pedagogía, trabaja elaborando planes formativos para familias y centros escolares. El último proyecto en el que está inmerso se denomina “Drones en el aula, tecnología e innovación”, y en él ha colaborado RPAWORKS, un equipo de pilotos profesionales que aportan sus conocimientos técnicos y tecnológicos en el desarrollo de la actividad.
Este programa formativo innovador permite utilizar los Drones como una herramienta educativa, ampliando así el ámbito de trabajo realizado por estas pequeñas aeronaves tripuladas remotamente que, desde su inclusión en el ámbito civil, están cada vez más presentes en nuestro día a día.
Es precisamente esa característica, el hecho de que la tripulación no esté a bordo de la aeronave, lo que permite realizar un trabajo cooperativo, ya que la actividad requiere una planificación y organización, así como trabajo en equipo, confianza, compañerismo, responsabilidad y respeto a las normas y los límites. Todos estos valores son fundamentales para el desarrollo personal, por lo que es importante que desde un punto de vista educativo se trabaje sobre ellos.
Pero los Drones no solo se pueden utilizar desde esta perspectiva, sino que, además, son una herramienta muy interesante para trabajar habilidades cognitivas como la concentración, el razonamiento espacial, la sincronización, el análisis de situaciones, el ingenio y la creatividad, así como la agilidad mental.
Tecnología, innovación, educación e integración. Todo ello es lo que subyace a la idea de llevar estas pequeñas aeronaves a los centros educativos. “Estamos en un momento de cambio y esto no es ajeno a los modelos educativos, escuchamos hablar de nuevas formas de aprendizaje, de cómo aplicar, por ejemplo, la gamificación o la teoría de las inteligencias múltiples que permite trabajar y aprender desde la cooperación, es por eso que utilizar los Drones en el aula supone ofrecer una visión diferente de los últimos avances tecnológicos, ya que en este caso se convierten en una herramienta útil y motivadora, tanto para los docentes como para los propios alumnos”, señala Gema Cantero, responsable de Formación de EQUIPOEDUCA.
Experiencia educativa en el CEE Francisco del Pozo
La experiencia educativa desarrollada por EQUIPOEDUCA y RPAWORKS en el Centro Educativo Especial Francisco del Pozo de Madrid el pasado 16 de febrero es un ejemplo de las múltiples posibilidades que ofrecen los Drones para trabajar en el aula, en este caso, con chicos y chicas que tienen unas necesidades especiales.
La iniciativa ha tenido gran aceptación por parte, tanto de la Dirección del Centro como de la Jefatura de Estudios y profesores que se implicaron activamente en la preparación de la actividad. Para ello realizaron un trabajo previo en el aula mediante fichas de trabajo en las que se les explicaba a los alumnos qué es un Dron, las partes que lo componen, las normas de seguridad, etc. Como colofón se llevó a cabo un taller y una exhibición de vuelo.
En opinión de la Jefatura de Estudios, el resultado tan favorable de la actividad “ha sido consecuencia de la perfecta adaptación de la misma a las necesidades de los alumnos y alumnas participantes, ya que presentaban distintos tipos de discapacidad y en diferentes grados”. Desde el centro también han destacado que para los profesores “ha resultado muy llamativo el hecho de que el nivel de atención y concentración en el desarrollo de la actividad que mostraban los alumnos era bastante superior al que presentan en la práctica de otras actividades”.
Es evidente que estas pequeñas aeronaves han aterrizado en las aulas para quedarse, ofreciendo a los centros de educación especial una herramienta de trabajo que les permite innovar así como trabajar de una forma diferente y obteniendo unos óptimos resultados para los alumnos.
EQUIPOEDUCA
Entidad constituida por profesionales del Coaching, la Mediación Familiar, la Psicología y la Pedagogía, desarrollando consultoría y planes de formación centrándose en desarrollo integral de las personas. EquipoEduca trabaja en todas las facetas del individuo tanto en su entorno personal, familiar, educativo, laboral y social, desarrollando sus habilidades sociales y cognitivas.
RPAWORKS
Equipo de pilotos profesionales de RPAS que realizan actividades técnicas en las áreas de la fotogrametría, audiovisual y educación y que colaboran con Equipoeduca en la puesta en práctica de sus actividades educativas.
El valor de la responsabilidad
Todos sabemos que los valores son fundamentales para la educación de un niño, por eso este mes de Febrero lo vamos a dedicar a hablar de un valor tan importante como es la responsabilidad.
Podemos decir que ser responsable significa hacernos cargo de nuestras decisiones y de las consecuencias derivadas de ellas pero si atendemos a un concepto más amplio vemos que la responsabilidad va unida a otros valores y conceptos como confianza, compromiso, esfuerzo, autonomía, seguridad.
Vamos ahora a ver cada uno de ellos:
- Confianza. Se trata de que el niño confíe y crea en sí mismo, que es capaz de realizar las tareas que se le han pedido sin ayuda, y lo más importante, que si no lo consigue y se equivoca lo puede volver a intentar. Así estamos transmitiendo también la idea de que cometer errores forma parte del proceso de aprendizaje.
- Compromiso. Significa que los niños sepan asumir y cumplir obligaciones, siempre adaptadas a su edad y capacidades.
- Esfuerzo. Está ligado a la idea de que no basta con desear o querer algo sino que hay que trabajar para conseguirlo, de lo contrario entraremos en la dinámica de la exigencia y la inmediatez.
- Autonomía. Tiene que ver con sentirse independiente, capaz de hacer las cosas por uno mismo, con lo que ayudamos a afianzar la autoestima en tanto en cuanto incide directamente en la imagen que tenemos de nosotros mismos.
- Seguridad. Según se van asumiendo responsabilidades vamos también afianzando la seguridad y la sensación de ser capaces de valerse por sí mismos para conseguir hacer las cosas.
- Recoger sus juguetes.
- Ayudar a preparar su mochila.
- Poner y quitar su plato y sus cubiertos de la mesa.
- Llevar la ropa sucia al lugar indicado para ello.
- Comer solos.
- Vestirse.
- Cepillarse los dientes, lavarse la cara y las manos.
De 6 a 12 años
- Preparar la mochila con todos los materiales que necesitan llevar al colegio.
- Ordenar su habitación.
- Hacer su cama.
- Poner y quitar la mesa.
- Hacer compras sencillas.
- Venir solo/a al colegio.
- Colaborar en la preparación de su maleta cuando se van de viaje.
A partir de 12 años
- Doblar y recoger su ropa.
- Cocinar comidas sencillas.
- Hacer los deberes sin que nadie se lo diga.
- Llevar las llaves de casa.
- Anotar en la lista de la compra cosas que faltan.
- Realizar compras.
- Prepararse la maleta cuando se van de excursión, viaje, campamento.
Os animamos a trabajar con vuestros hijos haciéndolo desde el conocimiento real de sus necesidades y sus capacidades, de esta forma les estaréis ayudando y enseñando el valor de la responsabilidad.
Primer propósito del año: La paciencia
«Me estás haciendo perder los nervios»
«Estás acabando con mi paciencia»
«Esta situación me está consumiendo»
Todas estas frases nos resultan familiares porque son muy habituales, a todos nos pasa en algún momento del día que nos encontramos con algo o alguien que nos hace «perder la paciencia», por eso este es nuestro propósito para el mes de Enero.
La primera pregunta que se me ocurre es ¿Porqué pasa? La pérdida de la paciencia tiene mucho que ver con el autocontrol, éste podría definirse como la capacidad consciente de regular los impulsos de manera voluntaria, con el objetivo de alcanzar un mayor equilibrio personal y relacional. Una persona con autocontrol puede manejar sus emociones y regular su comportamiento. Es muy importante conocer aquellas situaciones que nos hacen perder el control y con ello la paciencia para enfrentarnos a ellas desde otro lugar.
La pérdida de la paciencia lleva aparejada la aparición de emociones como la rabia o la ira, reconocerlas nos va a permitir gestionarlas de un modo más eficaz. Si se lo que me pasa puedo también encontrar la solución más favorable. Conocerse a uno mismo significa escucharse, identificar los mensajes que nos enviamos a nosotros mismos, nuestros pensamientos van a condicionar nuestras emociones y por lo tanto también nuestras acciones.
¿Qué podemos hacer ante una situación que nos resulta irritante? ¿Es posible mantener la calma? Nada mejor como el autoconocimiento para saber qué trucos podemos utilizar para mantener la calma. Vamos a enumerar algunos de ellos.
- Respiración. Hacer respiraciones profundas nos ayuda a darnos ese pequeño tiempo necesario para tomar la decisión más adecuada ante la situación que se nos plantee, por otra parte nos permite controlar las emociones negativas como el enfado, la ira o la rabia.
- Tomarse un descanso, cambiar de actividad por unos minutos, salir de la escena que nos irrita durante un tiempo para luego volver hará que lo hagamos con la sensación de que no hemos perdido el control de la situación.
- Dedicarnos un tiempo a nosotros mismos durante el día, realizar alguna práctica de relajación o algo de ejercicio físico nos ayudará a mantener la calma, ya que nos sentiremos más tranquilos y relajados.
- Conocer nuestros límites y valorar nuestras expectativas de una manera realista. Esto hará que no nos desesperemos a la hora de tener que enfrentarnos a la realización de una actividad que nos pueda resultar difícil.
Vamos a comenzar por tanto el año entrenando nuestra paciencia, solo se trata de ponerse a practicar y veremos como pronto recogemos los frutos, en este caso los «frutos de la paciencia».
Imagen de pixabay
Buenos propósitos
Todos los años por esta época me pregunto ¿ qué significa el llamado espíritu de la Navidad? normalmente en estos días nos comportamos de una manera afable con los demás, saludando y deseando felices fiestas a todos los que nos rodean. Incluso nos acordamos de personas con las que no hemos tenido relación a lo largo del año pero a las que hay que felicitar porque es como si de ello dependiera que estos días sean dichosos o no.
A mí me gustaría, y esto es una opinión personal, que ese llamado «espíritu» nos acompañara los 365 días del año, de esta manera todos los días tendríamos una sonrisa para los demás y una palabra amable.
Ni que decir tiene que junto al «espíritu» aparece una lista interminable de propósitos con la que pretendemos encarar el nuevo año. Desde aquí quiero hacer una lista con algunos de ellos ( por aquello de dar ideas). La verdad es que la lista no la he elaborado yo, sino Silvino José Fritzen Diplomado en lenguas anglo -germánicas Máster en Tecnología Educativa y que fue miembro del Consejo de Educación del Estado de Río de Janeiro.
El lo llama los 10 mandamientos de las relaciones humanas, pero pueden ser perfectamente 10 propósitos para cumplir este año.
- Hablar con los demás. No hay nada mejor que escuchar una palabra amable.
- Sonreir. Una sonrisa es la mejor tarjeta de presentación.
- Llamar a las personas por su nombre.
- Ser amigo. Para tenerlos hay que serlo.
- Ser cordial.
- Interesarse por los demás.
- Ser generoso en elogiar y cauteloso en criticar.
- Aprender a conectar con los sentimientos de los demás.
- Interesarse por la opinión de los demás.
- Ser servicial. Lo realmente importante en la vida es lo que hacemos por los demás.
Tal vez sea una buena idea añadir a nuestra lista de buenas intenciones alguno de estos 10 mandamientos probablemente nos hará sentirnos mejor y lo más importante nos podemos comprometer a cumplirlos durante todo el año.
En EquipoEduca nos hemos comprometido a cumplirlos todos y os animamos a que también lo hagáis.
¡Feliz Año Nuevo !
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